Un triunfo por penales para cerrar la pretemporada

(INCLUYE GALERÍA DE IMÁGENES) A siete días del estreno por el torneo, ante Gimnasia (LP), River igualó 1-1 con Racing en un encuentro parejo. El equipo titular de Ramón, mientras espera por Teo Gutiérrez, no pudo sacar diferencias ante un rival que puso mayoría de suplentes. Lanzini marcó el tanto millonario, que luego se quedó con la Copa de Invierno tras una definición desde los doce pasos.

Leonardo Ponzio

Por la intensidad del partido, fue un entrenamiento con gente. Pero Ramón, seguramente, no se habrá ido conforme con la primera prueba exigente en la previa del comienzo del torneo. River empató con Racing, pero el resultado es lo de menos. El empate fue lo más justo, pero lo más inquietante es que a una semana del debut ante Gimnasia LP, el equipo está en la búsqueda del funcionamiento. Hay buenas intenciones, pero todavía no alcanza.

De movida, River buscó salir jugando desde abajo con sus centrales, con Ledesma como eje de esa distribución. Pero arriesgó de más en algunas ocasiones, comprometiendo a Barovero a reventar el balón o, directamente, jugarlo a cualquier destino.

Ramón probó el sistema 3-4-2-1, con Lanzini actuando más arriba que de costumbre. Ramón quiere que se meta más en el área cuando la pelota anda por las bandas. Y el 10, antes de su gol, tuvo una oportunidad con un remate que pasó cerca del palo de Sajas. La condución, en su estreno, pasó por Fabbro, correcto en el toque de primera, aún con la lógica falta de minutos para lograr una buena convivencia a la hora de asociarse con sus compañeros.

Racing plantó un equipo con mayoría de suplentes, aunque no por eso dejó de mostrar una mejor cara que River. Y dispuso de las chances más claras para convertir. Con un Zuculini animado a desprenderse y quemarle las manos a Barovero mediante un fierrazo desde lejos. Con un Hauche movedizo jugando como puntero derecho, quien metió un zurdazo que besó el poste. Con un Villar manejando los tiempos en el medio. Y con un incisivo Cámpora de 9. Así, fue arrinconando a River, hasta que llegó el gol de Migliónico, quien la empujó en la boca del arco tras una serie de rebotes en el área millonaria.

En el complemento, Luna, errático, contó con dos chances inmejorables para poner el empate. Em ambas le quedó la pelota para su pierna menos hábil, la izquierda, y le pegó defectuosamente. Con empuje, River ya estaba para empatar. Además, Ramón metió mano en el medio con los ingresos del Malevo Ferreyra (por Ledesma) y Carbonero (por Sánchez). También tocó adelante, con Andrada en lugar del Chino. E incluso en el fondo, con Mercado por Maidana.

El gol, más que por mérito de River, llegó por un error garrafal de los zagueros academicos, Migliónico y Cahais, quienes se chocaron y no pudieron despejar la pelota. Lanzini, despierto, capturó esa ventaja y definió con uun toque ante la salida de Saja. Y casi lo gana con un cabezazo de Carbonero, que sacó el gran arquero de Racing.

En este amistoso, quedó comprobado que al equipo aún le falta peso en el área y esto no es sólo porque Luna esté peleado con el gol. La llegada de Teo Gutiérrez puede solucionar este drama, pero River adolece de profundidad en los últimos metros. Si Fabbro se pone en órbita, si Lanzini mantiene el nivel, si el colombiano se acopla rápidamente, puede dar que hablar.

Mientras, Ramón tendrá que buscar el funcionamiento sobre la marcha. Son los interrogantes que River comenzará a develar en una semana, cuando empiece la verdad.

IMÁGENES: Nicolás Aboaf