La ingeniería para abrirle la puerta a los extranjeros

Confirmada la continuidad de Adalberto Román y con Carlos Carbonero a punto de llegar, River aceleró tratativas para liberar el cupo de extranjeros y poder sumar uno más. Por ello, los derechos federativos de Juan Cazares volverán a Ecuador y Carlos Sánchez se nacionalizará.

Cazares - Sánchez

Las puertas para traer jugadores está entreabierta. A lo problemático que resulta incorporar para el Millonario por cuestiones económicas, se le suma la traba de tener el cupo de extranjeros completo. Adalberto Román, Eder Alvarez Balanta, Juan Cazares y Carlos Sánchez ocupan las cuatro plazas para jugadores foráneos. Por eso, ante la llegada de Carbonero es obligatorio desprenderse de uno de ellos.

Sin embargo, la estrategia de la dirigencia liberará dos espacios. En principio, los derechos federativos de Cazares pasarán a manos de Independiente de Ecuador, club que lo vio nacer y con quien River comparte el pase. De esta forma, más allá de que el enganche ecuatoriano pase a otra institución (Banfield es quien cuenta con más chances), el Millonario se quedará con el mismo porcentaje que tiene hoy pero se desprenderá de un lugar. Con este movimiento, Carbonero ya podría vestirse de rojo y blanco.

Además, ante la anemia del fútbol argentino y el pedido de Ramón por ciertos jugadores de afuera, Carlos Sánchez inició los trámites en migraciones y en AFA para dejar de ocupar plaza de extranjero. Entre su paso por Godoy Cruz y River, el uruguayo suma más de cuatro años de residencia ininterrumpida en el país y está en condiciones de pedir la doble ciudadanía. De esta forma, liberará otro lugar. Todavía resta un mes para que comience el torneo y desde Núñez entienden que los papeles van a llegar a tiempo.

Con ese cupo que dejará Sánchez, y más aún si venden a Balanta, habrá garantías para negociar por Teófilo Gutiérrez y se abrirán las puertas, al menos desde lo legal, para traer a cualquier jugador que pida Ramón Díaz.