A un año del regreso

Hace 365 días, las asistencias de Funes Mori y los goles de Trezeguet devolvían a River a Primera. Con Cavenaghi y el Chori Domínguez como líderes y con Almeyda a la cabeza, el Millonario superaba el peor año de su historia.

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Hay manchas que no se pueden borrar, dolores que, por más que el tiempo pase y la herida cierre, la cicatriz queda como recuerdo del pasado indeseado y como evidencia  de lo que no tiene que volver a ocurrir. El 26 de junio de 2011 es la fecha marcada a fuego como el tropezón del más grande.

Sin embargo, menos de un año después, el gigante que es River Plate renació de sus cenizas y volvió a Primera, con baluartes de la talla de Fernando Cavenaghi, Alejandro ‘Chori’ Domínguez, David Trezeguet y, por supuesto, Matías Almeyda como técnico.

Fueron 362 días de incertidumbre y presión, donde se vivieron tardes de buen fútbol como en el 1-0 ante Instituto (por entonces puntero del campeonato) o el histórico 7-1 a Atlanta.

También se sufrió, y mucho, con la inexplicable derrota ante Boca Unidos, el mismo fin de semana donde los primos dieron la vuelta en Primera, o con la caída en Paraná ante Patronato, en la jornada donde la ilusión del ascenso parecía desvanecerse.

Los duelos ante Defensa y Justicia, la aparición goleadora de Trezeguet en el período de sequía de Cavenaghi, la atajada de Vega a los correntinos que valió el campeonato, el gol de Ereros a Rosario Central… Todos momentos importantes dentro del peor año de la historia, el que nunca debió haber ocurrido.

Finalmente, el 23 de junio del año pasado llegó la fecha prometida. En un Monumental repleto (con la popular local suspendida) que esperaba la tarde de gloria ante el Almirante Brown de Blas Giunta, el resistido Funes Mori asumió el papel de héroe para asistir a Trezeguet en el encuentro más importante del año. Primero de cabeza y luego con una escapada fenomenal, ayudó a que el franco-argentino se ganara el cariño de la gente al convertir los dos tantos que reubicaron al club en la máxima división.

Hoy, un año (y algunos ídolos menos) después, pero con la llegada de Ramón Díaz, River recibirá a San Martín para asegurarse la segunda posición en la tabla, algo impensado hace un tiempo.

Promesas incumplidas, jugadores que no estuvieron a la altura y malas decisiones futbolísticas fueron algunas de las razones por las cuales se estropeó la historia del club más grande de la Argentina. A un año de la vuelta, lejos de ser una fecha conmemorativa, debe quedar en la memoria para no volver a tropezar con la misma piedra.