Una caída estrepitosa

(INCLUYE GALERÍA DE IMÁGENES) Sin atenuantes, River fue superado por Lanús desde el juego y el resultado. Fue 5-1, pero pudo ser más. Así, el equipo de Ramón se despidió del campeonato.

IMG_1532No va más. Hasta acá llegamos. Se hizo demasiado con un cuadro que hace menos de un año tenía objetivos chicos. Ramón Díaz cambió la mentalidad y River, como corresponde, peleó el torneo hasta el final. Lo había prometido el DT, los jugadores dieron hasta donde pudieron. En Lanús se terminó una ilusión. Pero de qué manera fue el golpe…

El Granate, que hacía cinco partidos que no ganaba, volvió a jugar como en la primera parte del torneo, cuando incluso era más candidato que Newell´s, el mejor equipo del fútbol vernáculo por su nivel y su intención de atacar en todas las canchas. River sufrió a ese Lanús. Y se quedó sin chances matemáticas de dar la vuelta olímpica. Queda un partido, con San Martín de San Juan, que servirá para cumplir y terminar la temporada lo más digno posible.

En el Sur se truncó un sueño. River sufrió mucho en cada ataque Granate. Nunca pudo meterse en el partido, ni siquiera aprovechó el empate parcial tras ese balazo de Vangioni desde lejos que le dio el empate parcial.

La defensa de Ramón fue un flan. Los goles de Lanús así lo demuestran. Pochi Chávez, en claro offside, la metió tras un rebote en Barovero, pero en la jugada previa Romero había llegado solo por un lateral izquierdo desprotegido. Pizarro la empujó en las narices de un arquero millonario desprotegido. Ayala la puso contra un rincón luego de un centro atrás, ese recurso en deshuso pero tan efectivo si se tienen buenos ejecutantes. Blanco le rompió el arco a Barovero después de una mala entrega de Alvarez Balanta.

River fue un espejismo en el Sur. Los sopapos Granates fueron muy duros y no tuvo fundamentos para levantarse. Y se entregó rápidamente. Tanto que Ramón optó por incluir en el entretiempo a Kranavitter y Sánchez por Lanzini y Funes Mori. Antes, el DT se la había jugado con Luna cuando se lesionó Ledesma y River se perdió más de lo que estaba. Por eso, 4-1 abajo, prefería no seguir pasando más papelones armando un equipo supuestamente más equilibrado.

Las hipótesis de Ramón duraron cinco mnutos. Chávez armó un jugadón y Blanco anticipó a Barovero, indefenso como toda la noche. La caída, a esa altura, ya era estrepitosa. Si Lanús no metió más goles fue por falta de precision, solo por eso.

Seguramente el mundo River no esperaba una despedida así del campeonato. Ni por las formas ni por el resultado. Pero se había llegado al Sur con otra ilusión. Quizás la goleada de Newell´s en Rafaela fue lacerante en la intimidad de un grupo que pretendía llegar con aspiraciones a la última fecha. Pero el equipo no dio la talla en la última vida que le había dejado el Torneo Final.

Imágen: Nicolás Aboaf