Punteros

(INCLUYE GALERÍA) Con goles de Iturbe y Lanzini, River le ganó 2-1 a Independiente, que quedó a un paso del descenso. El equipo de Ramón llegó a la línea de Newell´s, que mañana va con Unión. Se puede.

Iturbe y lanzini vs. Independiente

Hay pequeñas acciones que definen un partido. Nada más y nada menos. Se trata de estar concentrados, metidos y con la lucidez justa para aprovechar ese momento. River lo tuvo, Independiente no. Uno peleará el campeonato hasta el final y llegó a la punta. Al otro lo espera la guillotina, de no mediar un milagro se irá a la B Nacional.

¿Por qué ganó River? Justamente, por dar el golpe en el momento exacto. Iturbe, luego de un lateral, la metió ante la salida de Diego Rodríguez después de un flipper en el área Roja. Dos minutos antes, solito y solo, un Fredes exigido se la había dejado en las manos al solvente Barovero. Por la contundencia, River obtuvo tres puntos claves. Ganó su primera final. Quedan dos más para ilusionarse con el título: Lanús y San Martín de San Juan. Y mañana a prenderle velas a Unión ante la Lepra.

El primer tiempo de River no fue de lo mejor. Con Lanzini picante, pero con delanteros, sacando el gol, a contramano y con volantes externos que son de cuidar más la zona que de llegar libres, le costó concretar las que tuvo. Alguna vez Manu dijo que Ponzio lo bloqueaba y algo de eso pasó.

Porque Ramón volvió a cambiar el sistema táctico. Resignó un punta (Luna) y metió un volante (Ponzio) con la intención de tener más la pelota y conseguir equilibrio. Aunque la zona Mercado-Ponzio no estuvo firme y el balón sí fue bien manejado por Ledesma y Rojas, quien también aportó para ayudar a Vangioni en la marca. Desde el desarrollo del juego no lograron cumplirse las ideas del Pelado.

Independiente, golpeado, con pocos recursos y extrañando horrores a Montenegro, tuvo un par de chances. Barovero la descolgó en el ángulo tras un remate de Miranda y Adrián Fernández acarició el palo con un zurdazo. Antes una doble tapada de Rodríguez ahogó el grito de Funes Mori.

En el segundo tiempo, Brindisi buscó más presencia ofensiva con Leguizamón y River lució más apurado, aunque sin peligro concreto contra su arquero. Lo raro es que el DT Rojo sacó a Trejo, el único que había podido romper al endoble sector derecho millonario. Miguelito se dio cuenta de su error y metió al Malevo Ferreyra, pero fue tarde.

Al toque, una contra eléctrica liquidó el asunto. Iturbe le sacó un campo a Morel, esperó el momento justo y la soltó para Lanzini, que le rompió el arco al indefenso Rodríguez. Golazo.

El resto del partido tuvo su cuota de suspenso por el golazo de Montenegro. Pero Independiente ya era un alma en pena con su grupo de hinchas rompiendo butacas y arrojándolas desde la Centenario alta. Con River gozando y aflojando un poco la máquina. Ya había hecho suficiente para ser punteros. Y para que la ilusión siga en pie.