Hizo lo que tenía que hacer

(INCLUYE GALERÍA DE IMÁGENES) Con goles de Lanzini y Luna, River fue más que All Boys, pero apenas venció por 2-0. El equipo de Ramón Díaz quedó a tres puntos del líder, Newell´s.


River salió al Monumental con los resultados puestos. Sabía que ganando se ponía a tres puntos de Newell´s, el líder. Y lo hizo. Con ese halo de misterio que envuelve al equipo de Ramón cada vez que tiene que cerrar un partido. Lo sufrió este 1 a 0 ante All Boys que le permite ponerse a tiro de Newell´s. Apenas tres unidades lo separan de la cima cuando quedan 18 por jugarse. River va…

Con la novedad táctica de la presencia de Cirigliano recostado a la derecha (no estuvo Sánchez), River salió a devorarse a los de Romero. Comenzó volcando el juego, como es su costumbre, por izquierda, con un Vangioni que es más volante que lateral debido a su vocación ofensiva. Pero fue por derecha por donde tuvo la primera acción peligrosa de la noche. El arranque eléctrico de Iturbe abrió el espacio para un Funes Mori que le quemó las manos a Cambiasso y en el rebote el ex Cerro Porteño la tiró arriba. Al rato, Maidana le metió el taco a la pelota, pero Cambiasso la encontró en su camino a la red.

All Boys, lejos de achicarse, salió como siempre, con tres volantes, un enganche y dos delanteros. Pero no encontró la pelota y le costó cruzar el medio por la intensidad de River, como le gusta decir a Ramón. En ese primer tiempo la tuvo de contra, con un pelotazo largo que capturó Borghello. El remate del punta fue desviado por Barovero.

Era tanta la presión que Stefanatto se dejó comer por Iturbe y le sacaron la segunda amarilla. Iban apenas 28 minutos de juego. River ya era más. Por juego y llegadas. Solo faltaba tranquilizarse para meterla. Pero cómo estar sereno con dos delanteros tan apurados como Iturbe y Funes Mori. El “Messi guaraní”, como le decían en Paraguay, era el mejor dentro de su desorden.

River ya atacaba por todos lados. Ramón soltó más a Mercado por la derecha y este comenzó a enviar centros venenosos. Uno lo tomó Rojas, que con su pierna menos hábil la quiso poner contra el rincón. La pelota pasó tan cerca que la mitad del Monumental gritó gol.

Pero se necesitaba más presión en el área, donde se definen los partidos. Ramón sacó a Rojas y metió a Luna. Un cambio para ganar. Y a los 5 minutos, River le tiró el arco abajo al Albo con un golazo. El envío de Iturbe, tras un gran recupero de Cirigliano, fue bajado por Funes Mori, la pelota recorrió el área y Lanzini la empujó.

Si no fuera por Cambiasso y la impericia para definir, River hubiera goleado. Se lo perdieron Luna y Funes Mori en posiciones inmejorables. Entonces, los fantasmas de los últimos dos partidos -Quilmes y Boca- comenzaron a sobrevolar por Núñez. Porque River generaba peligro pero no lo remataba. Y los nervios tenían lugar. Hasta tuvo una contra de cuatro contra dos y no lo supo resolver. Hasta que Mora guapeó y lo dejó solo al Chino para sentenciar la historia. Y fue alivio. Señores, ahí va River…

Imágenes: Nicolás Aboaf