Antihéroe

Hernán Castillo analiza a River luego del empate ante Quilmes y pone la lupa en Rogelio Funes Mori.

Prefiero ser reiterativo. Pero quiero dejar claro una y otra vez que este River es mucho más que el del torneo pasado con los mismos nombres o alguno menos incluso. Por puntos y por actitud. Y lo seguiré repitiendo mientras esto siga así. River mereció ganarle a Quilmes el domingo. Fue más en todo el partido. Generó muchas situaciones y apenas tuvo dos o tres en contra. Le faltó final y le faltó tener la pelota. Un combo “perfecto” como para que cualquier resultado se te esfume de los dedos…

River no tiene la pelota. Es vertical. Va y va. Y si está ganando, sigue yendo. Porque no tiene cómo tener la pelota. Y entonces, en su verticalidad y en el golpe por golpe, puede ganar o perder. El domingo perdió –empató pero sonó a derrota, claro está-, y lo hizo por más que entró Cirigliano, en los últimos cinco minutos, por Lanzini. Hoy, River sigue lamentando el no saber manejar la pelota. El no tener un enganche. A veces lo sufre más, a veces menos. Pero el tema está latente.

Insisto en marcar que River es más de lo que era en el torneo pasado porque pasan las fechas y el goleador del equipo es Luna, con 3, y lo siguen, con 2, Trezeguet, Lanzini y Balanta. Y un gol tienen Vangioni, Ponzio, Iturbe, González Pirez y Funes Mori. Newell’s, el puntero, tiene a Socco con 7, por ejemplo, Lanús, el segundo, a Romero con 6 y a Regueiro con 3. Una simple mirada hace que se caiga en la cuenta de lo importante que es tener un goleador. De lo fundamental que es que un jugador haga un gol cada apenas 2 partidos, por ejemplo. River sufre porque no lo tiene.

El título de la nota es para Funes Morí. Antihéroe es un personaje de una obra literaria, narrativa o dramática, a quien se atribuyen las características físicas, psíquicas y humanas contrarias a las del héroe tradicional: el antihéroe suele coincidir con el antagonista. Funes Mori es todo eso. No en una obra literaria, narrativa o dramática, sino en la vida real de River. Tiene la chance una y otra vez de ser el héroe de grandes y chicos y ¡zas!, la desaprovecha. Ante Quilmes fue una muestra gratis de algo que le pasa seguido. Porque esta era la posibilidad ideal. La de llegar ante Boca en la Bombonera con un gol, el del triunfo, y después de que a River recién le empataban. Qué mejor que ese empujón en la previa al Superclásico. Pero no. Una y otra vez ese antihéroe se sale de foco y River se quedó sin nada.

Quiero tenerle paciencia a Funes Mori. Me da la sensación de que en algún momento va a “explotar”. Pero pasan los partidos y nada. Y entonces empieza la duda de si ponerlo o no ponerlo ante Boca. Y a esta altura me parece, después de ese gol errado ante Quilmes en el final del partido, le devuelve el lugar a Luna. Porque la cabeza del mellizo no puede estar bien después de ver las repercusiones de lo sucedido. Hoy este Funes Mori se ha convertido en un antihéroe, y River necesita de héroes. ¿Habrá uno en el plantel? Porque, y ya está claro, con el que está en el banco sólo, no alcanza.