Que mejore con Boca

Rodrigo Mora tuvo las más claras del equipo, pero no la pudo meter y terminó siendo uno más del equipo. Tanto lo superó la situación, que cerró el partido siendo amonestado por querer hacer un gol con la mano…

En la derrota ante Estudiantes, River no mostró completamente nada. Pero, dentro del piberío que dispuso Ramón, aparecía como (casi) única ilusión el nombre de Rodrigo Mora. El uruguayo tenía la chance de volver a la titularidad y, de una vez por todas, convencer a la dirigencia de porqué desea seguir en el club.

Pero nada de eso ocurrió. Aunque físicamente estuvo presente en el campo, no mostró nada para que Daniel Passarella y compañía consideren realmente en poner los 3.5 millones de euros en junio.

Si bien el arranque del partido fue positivo, con dos tiros que dieron en los palos y un disparo que terminó en las manos de Martín Ríos, Mora nunca se pudo juntar con Carlos Luna y, lo más grave, nunca desequilibró en el uno contra uno.

Como si fuera poco, en la última del encuentro, tras un córner, metió la mano para intentar convertir, por lo que fue amonestado, demostrando la impotencia que tuvo el equipo…

Ahora se viene el Superclásico, donde el uruguayo siempre fue figura y mojó ante los primos. ¿Cambiará la historia?

Imagen: www.copaargentina.org