Y un día volvió Ciri

Ezequiel Cirigliano jugó sus primeros minutos en el torneo. Un empujón para ser aquel volante que querían en Europa.


Luego de ser mimado por Almeyda, Cirigliano perdió en la consideración de Ramón Díaz. Y, sobre todo, perdió el puesto. Ledesma y Ponzio son los volantes centrales, en ese orden, que el Pelado prefiere para armar su River. Pero un día volvió Ciri…

A falta de 8 minutos para el final del partido en Mendoza, el riojano le pegó el grito y lo hizo ingresar por Lanzini con la idea de tener el balón y contar con un hombre con piernas frescas.

El semestre para el 5 no viene siendo fácil, ya que además tuvo una lesión en su rodilla derecha que le imposibilitó estar presente durante dos semanas. Lo bueno para -y para River- es que haya dado un paso hacia adelante para reencontrarse con aquel jugador que supo ser pretendido por varios equipos europeos.

Imagen: Nicolás Aboaf