Lo pasó por encima

Con goles de González Pirez y Lanzini, River le ganó a Racing por 2-0 y va en busca del título. A pesar de la corta diferencia en el resultado, el equipo de Ramón no ganó por más goles por la falta de puntería de sus delanteros.

Volvió River. A ganar y a jugar bien. Y no fue goleada porque el equipo de Ramón no quiso. Así de simple.

Ramón asumió algunos riesgos: metió a una dupla joven como la de González Pirez y Balanta (hizo su debut), a Ledesma solito en el medio, a Lanzini de enganche otra vez y limpió a Mora y Trezeguet para darle pista a Luna y Funes Mori. Con esos nombres, más el aporte de un Vangioni que dejó todo y de un Barovero cada día más seguro, se sostuvo una victoria.

Racing cambió sistema: tiró a Pillud un par de metros más atrás para formar una línea de cuatro. Sabía Zubeldía que por ahí, por la derecha de su defensa, iba a trepar Vangioni, más volante que lateral por pura vocación y a pesar de que Ramón lo puso cerca del debutante Balanta.

Paciente, recostando el juego por los dos costados con los tandem Mercado-Sánchez y Vangioni-Rojas, River comenzó a imponerse en el juego. La idea era tener la pelota para cortarle el ritmo a los ligeritos de la Academia, un equipo más preparado para molestar de contragolpe que buscando asociaciones en corto.

Rompiendo por afuera, River comenzó a llegar mediante centros. Y en el tercer corner en 12 minutos, González Pirez le puso toda la cabeza a un envío de Lanzini

Aplomado, River siguió llegando. Primero con un derechazo de Vangioni, luego con una media vuelta de Luna y en el final del primer tiempo con un fierrazo de Lanzini que besó el palo. Hacía desde el partido frente a Colón que River que no estaba tan cómodo en un partido.

En la segunda parte no cambió el espíritu de los de Ramón. Con la sana intención de manejar el balón, Lanzini estuvo más participativo en los toques en corto e hizo jugar a todos. Los goles se siguieron desperdiciando. A esa altura, una goleada en millonaria en Avellaneda no hubiera sido una locura. Que no fue por la impericia de sus volantes y delanteros a la hora de definir. Y como un viejo refrán del fútbol -“los goles que perdés en un arco los sufrís en el otro”- casi se cumple. Zuculini rompió el travesaño de Barovero y Racing, con nada, casi lo empata.

Hasta que de contra lo liquidó Lanzini. Racing se equivocó en una salida y Manu casi se mete adentro del arco luego de gambetear a Saja. 2-0.

Resultado corto, superioridad notoble. River lo pasó por encima a a Racing. Ganó un clásico tras dos años. Casualmente el último festejo había sido en Avellaneda.

La trilogía Newell´s-Vélez-Racing iba a marcar la pauta. Si River iba a estar para la pelea. El equipo revivió. Jugando como hoy, este cuadro de Ramón puede pensar en grandes objetivos.