A lo Pipino

Lo pedía la gente, lo necesitaba el equipo, lo deseaba Ramón y sucedió. Volvió Manuel Lanzini. Con él lo hicieron el enganche y el juego de River para confirmar que con un enlace la cosa es distinta.

Fue lo que siempre se le pidió: Generador, manija del equipo y alma del ataque. El se encargó de ponerle palabras a su actuación. “Dimos un buen espectáculo y esperemos seguir por el mismo camino”, sintetizó el 10. Y la palabra espectáculo, por lo que se venía viendo, no redunda. Gracias a su pierna diestra, River volvió a disfrutar y a sonreír.

En el primer tiempo, le puso un pase a la cabeza a González Pirez. En el complemento, a escasos segundos del cierre del partido, hizo la de Pipino Cuevas… Corrió casi 40 metros, perdió en el camino al marcador, esperó al arquero, lo eludió con dificultad y empujó al gol. “Siempre supe que lo iba a esquivar porque no se movía, se quedó parado. Esperé el momento justo, lo hice y pudimos ganar”, destacó Lanzini.

Faltaba el enganche y con él las victorias. Es que, los números le hacen el guiño a esa posición. Desde que llegó Ramón, River jugó siete encuentros con un enlace definido: Ganó seis y perdió uno. De esos seis, cinco fueron con Lanzini en el puesto. “Esperemos que este sistema sea el que utilicemos hasta el final del campeonato”, analizó el DT en la antesala del encuentro. Por los resultados, está a la vista el lugar que nunca más podrá faltar…