¿Está para pelear?

(INCLUYE GALERÍA DE IMÁGENES) Un tibio River empató 0-0 con Vélez y quedó a tres puntos de Lanús, que juega el lunes. El cambio de sistema de Ramón no tuvo efecto.

Si Ramón Díaz entiende como un equipo intenso a aquel que corre y se esfuerza por cada pelota, seguramente se habrá ido feliz con lo demostrado por su equipo ante Vélez. Ahora, si esa intensidad agrega a un cuadro que además de ser voraz trate bien al balón y llegue al arco rival, lo más probable es que se haya ido preocupado del Monumental tras el 0-0 con el Fortín. River quedó a tres puntos de Lanús, pero potencialmente, si el Grana el lunes vence a Quilmes, quedará a dos partidos. ¿Está para pelear este equipo?

Aún cuando River era líder del torneo se remarcaban las fallas. Y cuando el DT habló de un equipo que ya sabía a qué jugaba, se preguntó si no lo hizo más para motivar a sus jugadores que por convicción. Pero se pinchó River.

Ramón buscó una reacción. Tocó el sistema. Consideró, junto a sus futbolistas, que había que dejar de lado la línea de tres y optó por un aparentemente más seguro 4-4-2. River no ajustó los candados ante los de Gareca, pero no pasó grandes sofocones. Ojo, también pudo ganarlo, pero las situaciones fueron esporádicas.

Sin un organizador, el juego, como había anticipado el DT, se centró en Vangioni. Con Diego Martínez cubriéndole las espaldas, River mostró las cartas de entrada. Al minuto, al ex Newell´s ya le habían sacado un gol de la boca. River lo usó mucho a Vangioni, pero de tanto ir terminó siendo anunciado y, lo peor, evidenció que tenía pocos recursos y variantes para entrarle por otro lado a Vélez.

Los primeros 15 minutos fueron a puro vértigo, no había pausa y los dos atacaban. Barovero le sacó un gol cantado a Insúa después de una trepada de Peruzzi. Trezeguet no llegó a conectar bien un centro. Pero de pronto todo se desinfló.

Con David y Mora en otra sintonía, a los volantes les costó soltarse. Ledesma tuvo mucho despliegue y Ponzio no mostró claridad. ¿Sánchez? Lo mismo de siempre. Mucho recorrido, pocos aciertos, aunque igualmente metió un fierrazo que sacó Sosa. Y tanto Mercado (luego Abecasis) como Diego Martínez estuvieron más preocupados en no desproteger sus zonas que en ir al frente.

Tarde, Ramón hizo entrar a Iturbe y a Luna. Pusieron ganas, pero cuando entraron en ritmo se terminó el partido.

“Para ser cmpeón hoy hay que ganar” tembló el Monumental cuando parecía que por ímpetu River se lo podía llevar. Pero no hubo caso. River respetó mucho al último campeón. Prefirió asegurar el cero y no arriesgar. Pero para ser campeón, además de ganar, hay que jugar bien. O por lo menos mejor que los demás.

La trilogía Newell´s-Vélez-Racing iba a marcar la pauta. Los dos primeros partidos dejaron más dudas que certezas. ¿Está para pelear este River de Ramón?

Imágenes: Nicolás Aboaf