Son decisiones…

Nadie tiene dudas sobre la mano de Carlos Luna en el gol anulado. Pero ¿por qué lo habían convalidado y, en segunda instancia, dieron un paso atrás?

A simple vista, nadie vio la jugada de Luna. La pelota ingresó al arco, los árbitros corrieron hacia la mitad de la cancha y todo River festejó. Sin embargo, segundos después, luego del vehemente reclamo de todo Newell’s, incluídos sus hinchas, Diego Ceballos dio un paso atrás y cobró mano.

Si hubiesen determinado en primera instancia que había infracción, nadie hubiese dicho nada. Si hubiese habido algún desentendimiento entre el juez de línea y el árbitro principal, nadie hubiese dicho nada. La realidad es que no se presentó ninguno de estos dos panoramas y el foco deberá hacerse en el bullicio que generó el gol Millonario. De hecho, Gerardo Martino fue expulsado por protestar. No así Nacho Scocco, quien tomó de la cara al línea Hernán Maidana. ¿No correspondía una sanción mayor al delantero?

¿Por qué se anuló el gol? ¿Quién corrigió al árbitro y su asistente? ¿Por qué revieron el fallo? Esas preguntas siguen y seguirán estando. Sí, aunque Luna se haya hecho cargo y confesado que puso la mano.