No se lo perdonaron

Leo Ponzio fue insultado por la parcialidad de Newell´s cada vez que tocó la pelota. La gente no pasó por alto sus declaraciones durante la semana y se lo hicieron sentir durante los 90 minutos.

“Ya no te quiero, estás marcado”, canta Vicentico en uno de sus últimos hits y no quedan dudas de que los hinchas leprosos elegirían su canción si quisieran ponerle música a su enojo. Pero en este caso, no se trata de desamores o pasiones no correspondidas. Aunque sí hay cientos de corazones rotos y una relación que no tiene vuelta atrás.

El apuntado por la parcialidad del conjunto rosarino fue Leonardo Ponzio, quien en la semana expresó que se siente más identificado con River que con Newell’s y, claro, su primer amor enfureció con su “traición”. Es que el capitán millonario recibió el cariño de la hinchada millonaria y desde Rosario quedó en evidencia, no lo pueden aceptar.

Pero el encuentro con su ex pudo haber transitado con total indiferencia si no fuera porque Leo abrió la boca durante la semana y reavivó la polémica. La parcialidad leprosa se lo hizo saber: cada vez que tocó la pelota, el estadio se le vino encima. Insultos, silbidos, cánticos en su contra. Todo un desplante de amante traicionado.

“Este pibe se formó acá, es imperdonable”, coincidían los hinchas en la platea. Hasta los relatores se sorprendían cuando el capitán tocaba la pelota y no se escuchaban silbidos. Porque, lógicamente, en algunas ocasiones los hinchas de Newell’s no se percataban de su participación. Si lo hacían, inmediatamente llevaban sus manos a la boca y le hacían sentir su enojo. Y no se cansaron de hacerlo durante los 90 minutos.

Sus últimas declaraciones que aseguraban que no le gritaría el gol a su ex club no alcanzaron para calmar la ira de su viejo amor. La herida ya estaba abierta. El clima en su contra fue notorio. El romance, quedó claro, no tiene vuelta atrás.