No pareció Rosario

Lejos de la violencia que suelen sufrir los hinchas cuando visitan esta ciudad, en el ingreso y durante el partido no se vivieron incidentes. El operativo de seguridad privada que contrató River dio resultado y la gente pudo vivir el encuentro con tranquilidad. Como corresponde.

El escenario que se vivió el año pasado en el partido contra Central fue una postal de lo que suele ocurrir con la hinchada visitante en Rosario. Maltratos policiales, incidentes con la parcialidad local, piedras, corridas. Una imagen que refleja la violencia que vive el fútbol argentino, pero elevada a varias potencias. Acá, se sabe, el fútbol se vive de una manera un tanto particular.

Por eso, desde River tomaron medidas que afortunadamente dieron resultado. El clima no se pareció ni un poco al partido en Arroyito. Nada que ver. La seguridad privada contratada por el club acompañó a los hinchas en la previa y durante el encuentro no se vivieron momentos tensos. Igualmente, la tribuna rebalsaba de gente. Para River es poco. River merece más.

Dentro de la cancha, el clima fue localista, por supuesto. De hecho los hinchas de Newell’s ejercieron presión en varias de las decisiones del árbitro, incluso en la polémica mano de Luna. Si no pregúntarle a Ponzio lo que vivió cada vez que tocó la pelota. El enojo con el capitán fue notorio y no tiene vuelta atrás. Caso opuesto para Vangioni, ovacionado por los hinchas de Newell’s en todo momento. “Piri, Piri” fue el cántico unánime del estadio que demostró el cariño que tienen por el volante.

Pero los pocos afortunados hinchas de River se hicieron sentir durante todo el partido, más allá de ser minoría. Pocos, muchos, no importa. La tribuna millonaria siempre es una fiesta. Esta vez, afortunadamente, sin incidentes. Más allá de los cruces típicos con la platea leprosa, todo se vivió con normalidad. Como tiene que ser. Como esta ciudad no nos tiene acostumbrados.

Por suerte, esta tarde, Rosario no pareció Rosario.