Un paso a la eternidad

Con la presencia de Daniel Passarella, presentaron en el Museo de River la estatua de Matías Almeyda. El Pelado estuvo en el evento y compartió su emoción con un centenar de personas.

El sábado tuvo su condimento. A la espera del encuentro de mañana ante Colón, Núñez preparó la fiesta con el reconocimiento al ex entrenador Millonario y uno de los últimos ídolos: Matías Almeyda.

El evento estaba pautado para las 18. A esa hora, poco más de 150 personas esperaban expectantes por el arribo del azuleño. Mientras, para matar el tiempo y preparar el ambiente, en las pantallas gigantes del museo se proyectaban imágenes de la carrera futbolística del homenajeado.

Todo estaba listo para la emoción. En los rincones del salón, un grupo de maniquies vestían los colores del Inter, Sevilla, Lazio y otros clubes por los que pasó el ex futbolista. Quizás fue la idolatría por el Pelado la que obvió esa intromisión. Pero mucho más lo fueron las otras remeras que danzaban por el lugar con inscripciones como: “Yo vi a Almeyda besarse la camiseta en tu cancha” -en alusión al último clásico disputado en la Bombonera-, “eternamente Gracias Matías”, “yo vi a todo el plantel abrazar al Pelado en un gol” -por el gol de Ponzio a Arsenal-, “gracias por dejar la vida, capitán”, “yo le juré apoyo incondicional a mi capitán” y “él nos devolvió la gloria”.

Estuvieron todos. El agasajado llevó su sonrisa y no pudo ocultar la emoción al ver su figura inmortalizada en una escultura de tres metros (uno de base y dos de altura). Asistió con su mujer, Luciana, y sus tres hijas. Además, lo acompañaron Gabriel Amato y Carlos Roa, integrantes de su cuerpo técnico.

También se hicieron presentes los promotores de esta iniciativa: Roberto Salcedo, Gregorio Telesa y Ariel Maidana. Y la escultora de la obra, Elizabeth Einchhorn, que tardó cuatro meses en hacerla.

La sorpresa corrió por parte de Daniel Passarella. En las horas previas al evento se especulaba con su presencia y, crease o no, por lo bajo se pedía que no se lo insultara en caso de que asista. Pasadas las 19.20, arribó al club con algunos directivos oficialistas: Turnes, Solassi, Sardi y Nigro.

Pasado el momento del saludo oficial, Passarella tomó la palabra y, en una sala que se quedó en -llamativo- silencio, se dirigió a Almeyda y dijo: “Estuviste en el peor momento y nos transportaste a Primera. Los riverplatenses nunca nos vamos a olvidar de vos por la persona que sos y por tu humildad. Quiero que sigas adelante, esto recién empieza. Estás fuerte, grande e imponente”. Después, se estrecharon en un abrazo y, antes del cierre, Matías agradeció a todos.

“Este es uno de los momentos más felices de mi vida. me llena el alma. La historia de este club tiene grandes jugadores que merecen lo mismo que yo. La estatua es muy linda y el agradecimiento será eterno”, concluyó el Pelado, quien pasó a la eternidad.

FOTO: @Gonzalofornari