¡Feliz Cumple, Burrito!

Ariel Ortega cumple 39 años y los hinchas le siguen mostrando sus muestras de cariño al último gran ídolo del club, a la espera de su merecida despedida en el Monumental. ¡Felicidades!

Desde su debut allá por diciembre de 1991, nadie imaginaba que ese chiquilín jujeño le iba a dar tantas alegrías a los hinchas de River. Ese mismo año conoció lo que es dar la vuelta con la Banda y se le hizo costumbre… En poco tiempo se ganó la titularidad y el cariño de la hinchada. El camino para llegar a la página de grandes ídolos estaba comenzando.

Si necesitaba sumar más puntos para alcanzarla, la Copa Libertadores con Ramón Díaz en el banco, el trío inolvidable que formó con Francescoli y Crespo y el subcampeonato de la Intercontinental frente a la Juventus, parecían suficientes, pero todavía quedaban más capítulos en el club de sus amores. Pero claro, sus actuaciones exigían un pase a Europa y el Burrito llevó su magia de paseo por Valencia, Sampdoria y Parma, antes de pegar la vuelta para Núñez.

El 2000 fue el año de su regreso y siguió brillando dentro de la cancha, esta vez acompañado por Ángel, Saviola y Aimar: “Los cuatro fantásticos”. Más tarde fueron D’Alessandro y Cavenaghi sus compañeros para lograr el Clausura 2002, pero al Burrito no le importaba quién tenía al lado, él podía destacarse por sí mismo. Ya no le faltaba nada, la idolatría era un hecho. Los hinchas lo amaban, aunque él no recibiría el mismo cariño por parte del club…

Luego de un breve paso por el Fenerbahçe turco, en el que sus problemas personales y de conducta comenzaban a jugarle una mala pasada, tuvo una polémica salida que lo inhabilitó por varios meses. Pero más allá de su deseo, el conjunto millonario no fue su destino en su retorno a la Argentina. El Burrito tuvo que vestir la camiseta de Newell’s para llamar la atención de su gran amor y pudo alzarse con el Apertura 2004 con Gallego en el banco y acordándose de varios dirigentes en el partido frente a River.

En 2006 sí pudo volver. Golazo a San Lorenzo en su primer partido, otro polémico a Quilmes, figura en el memorable 4-2 frente al Botafogo y una actuación impecable en el Superclásico del Apertura 2007 y la obtención del Clausura 2008, siendo el jugador más importante del equipo, fueron los hechos más importantes de su tercera etapa en el club. Pero los problemas que lo acecharon durante los últimos años volvieron a hacerse presentes y su salida no fue como todos esperaban. El técnico, Diego Simeone, lo dejó afuera del último partido del torneo y los hinchas no pudieron agradecerle en la cancha el campeonato 33 de la institución.

Independiente Rivadavia se convirtió en su nuevo equipo, pero la novela con el club que lo vio nacer tendría un nuevo capítulo. De 2009 al 2011 el Burrito volvió a vestir la camiseta millonaria. Esta vez, aunque demostró por momentos que su talento estaba intacto, no consiguió logros y fue desafectado por Juan José López. Un final triste para un ídolo que a esta altura ya tenía más que asegurado su lugar entre los grandes ídolos. Él es el último gran ídolo de River.

Tal es así, y a pesar de su tardío retiro, que el Burrito jugó su último partido como profesional en Defensores de Belgrano, luego de un breve paso por All Boys. Ahora, los hinchas millonarios esperan poder darle la despedida que se merece, en el Monumental, a lo grande. Como su historia lo exige. Mientras, en el día de su cumpleaños, la gente no se olvida de Ortega y se encargan de demostrarlo con muestras de cariño. Los hinchas lo aman y él ama a los hinchas.

¡Felicidades, Burro!