Una visita emotiva

(INCLUYE GALERÍA DE IMÁGENES) En franca recuperación, Fernando Cáceres pasó por el entrenamiento, charló con Ramón y se llevó una pelota de regalo.

En la era Almeyda, era común que el Negro Cáceres pasara a saludar por los entrenamientos. Y la escena, ahora con Ramón, se volvió a ver en Ezeiza. Porque el ex defensor pasó por el predio y estuvo charlando con el DT, de quien fue compañero en 1992 y 1993.

Cáceres, que se recupera tras recibir un balazo en la cabeza y en su ojo derecho, continúa con la rehabilitación y espera trabajar como técnico en el corto plazo.

Antes de irse, recibió un regalo de parte del utilero Carlos Peralta, otro viejo conocido: una pelota de fútbol.

Imágenes: Nicolás Aboaf