(Te) Banco Francés

(Incluye Video) Costó sólo porque lo que cuesta vale. Se lo tenía reservado David Trezeguet, lo guardaba para este momento. Después de 5 meses en las que las lesiones golearon a los gritos, el Capitán volvió a festejar y fue victoria en el Superclásico.

Su sonrisa evidencia más que felicidad. En esa corrida relajada hacia la mitad de la cancha, David se ríe, hace reír y con una sola palabra dice todo lo que pasó en estos meses. A los 33 minutos del segundo tiempo, Trezeguet pronuncia sólo ‘Gol’ pero, por detrás, dice que sufrió, que le costaron estos seis meses de semi-inactividad, que valió la pena esforzarse, que le jodió correrla de atrás pero que trajo sus logros y que va a dar pelea para ser titular aunque diga que “falta un márgen de mejoramiento importante”.

Fue su primer gol en el año (el último lo había convertido el 9 de septiembre ante Newell’s, por la sexta fecha del Torneo Inicial) en su primer partido como titular y es un grito que sabe a futuro. Es que, en el banco, mientras se acomoda los pelos para las fotos, Ramón se ríe. Es felicidad pero también certeza de saber que cuando el arco se abre, las gargantas también.

Lo tenía atragantado. En el primer tiempo, en la única clara que había tenido con anterioridad al gol, había pinchado una nube tras entrar sin marca por el vértice derecho del área que custodiaba Agustín Orión. Lo masticó todo el partido. En el segundo período se lo había visto más participativo, con toques trascendentes y mucha movilidad pero poca actividad en el área. Pero Rojas tiró la pelota al área, David se suspendió en el aire, cabeceó y, como sucedió en todo el verano, debió trabajarla: Orión atajó una pelota casi imposible y el ‘7’ la empujó al gol.

Después de los festejos, de las palabras -también las que no se escucharon-, a los de afuera sólo le quedaba pararse, aplaudir, despedir al artífice de la victoria. El todavía tenía que tirar una pared con Ramón: “Hizo entender a este grupo lo que significa River, sobre todo a los más jóvenes”, dijo y se fue a esperar que llegue un torneo que, a diferencia del anterior, lo espera con el arco abierto.

Mirá el gol de Trezeguet: