Efecto Ramón

En tiempos en los que las redes sociales ocupan mediáticamente tanto o más espacios que los medios de comunicación tradicionales, vale decir que el #ModoRamónOn es la tendencia por estas horas. Porque Ramón todo lo puede en este River. Todo. Debo reconocer debilidad por el riojano. Lo asumo. Me condicionará seguramente y le perdonaré alguna más que a otro. Prefiero reconocerlo. Es un genio Ramón Díaz. En lo suyo es un genio. Y dicho esto sabrán que estaré condicionado, no se me enojen.

Tanto puede Ramón Díaz con su impronta que de repente el equipo volvió a jugar con un cinco y un diez. Cuestiones de dolores de ojos permanentes, serán mucho más fácilmente dejados de lado con ese sistema, por lo menos desde la intención, claro. River jugó así un partido ante un rival de los más débiles del torneo y lo superó. Le ganó claramente después de un primer tiempo en el que poco cambió, pero en una segunda parte en la que fue protagonista. En la que Lanzini se hizo eje y se hizo cargo. En la que tomó decisiones. Todo por la confianza. El #ModoRamónOn, que le dicen.

Y hay más. Porque tanto es lo que mejora el ánimo en River de la mano del Pelado, que de repente dos “prohibidos”, como Acevedo y Adalberto Román, ahora son vistos de otra forma porque él les da el OK. Habrá que ver si finalmente él puede recuperarlos, lo seguro es que tienen una chance más porque él los quiere, sino, hubiera sido imposible. Otra muestra del #ModoRamónOn.

El tema ahora es saber qué pasa con los refuerzos. Se darán las charlas entre Passarella y Ramón Díaz y el DT va a pedir nombres fuertes. Más terrenales que los de Aimar, Saviola, D’Alessandro (el único por el que hay alguna chance mínima aún) o Demichelis; pero serán nombres fuertes de todas formas. Y ahí habrá que ver cuál es la ingeniería para traer tres refuerzos (porque según tengo entendido a River le van a dar un cupo extra en estos días), para saber si es posible traer un volante por izquierda, un enganche y un lateral izquierdo o delantero según las ventas que se den. ¿Cómo es eso? Si se va Cirigliano, Ramón ya avisó que no necesita reemplazante porque juega con un volante central, Ponzio, y tiene a Acevedo más Ledesma con la posibilidad de sumar a pibes como Kraneviter o Quignon. Si el que se va es Rogelio Funes Mori sí tendrá que buscar un delantero porque hoy tiene a Carlos Luna y Rodrigo Mora como primera opción, ya que Trezeguet es una incógnita y Villalva, Vila y algún pibe más que se suba, corren de atrás. Y si se da la salida de Carlos Sánchez lo mismo: habría que salir a buscarle un reemplazante. Las ventas dominarán el mercado, entonces, y de ahí en más se irá en búsqueda de certezas.

Será un fin de año diferente este que se viene. Recuerden a fines de 2010 que el descenso acechaba y no hubo tranquilidad; o el de 2011, cuando estando en la B, pocas cosas levantaban el ánimo; bueno, la llegada de Ramón Díaz cambia todo. Cuento algo personal, que se dio en el aeropuerto de San Juan y de lo que fui testigo por viajar con el plantel de River en el vuelo AR 1437 de Aerolíneas Argentinas desde San Juan a Buenos Aires: había unos 50 hinchas de River en el aeropuerto para despedir al plantel tras el triunfo; y todos, absolutamente todos, saludaron a una sola persona cuando el plantel bajó del micro. Sí, adivinó, solamente se escuchó el “Ramón, una foto” o el “Ramón, dale saluda”. El resto de los jugadores pasó casi inadvertido. Y en el avión, el que más fotos se llevó fue él por robo. Y después los jugadores mismos viajaron más que relajados y contentos bromeando y sin presiones. Otra más de ese #ModoRamónOn que llegó para quedarse. Y que promete buenas nuevas para lo que le viene a River. Era hora. Bienvenido.