River volvió a ganar en las tribunas

“Mendoza es de River”, dijo Ramón antes de emprender viaje a Cuyo. Desde que el plantel pisó suelo mendocino, eso quedó evidenciado y, en el Malvinas Argentinas, el Millonario ganó por goleada.

Había arrancado mal la jornada. A los retrasos del vuelo y los cambios de planes se le sumó los problemas en el arribo a la cancha. Por un error de los encargados de garantizar la seguridad, el colectivo que transladaba a los jugadores de River se topó con los hinchas de Boca y lo apedrearon. Producto del acto de salvajismo de los hinchas Xeneizes, Carlos Luna sufrió un corte en su cabeza.

Después del mal trago, en las tribunas, todo fue blanco y rojo. La fiesta, nuevamente, corrió por parte del Millonario. Empezó con una bandera eterna que cubrió de lado a lado la parcialidad de River. Luego, se prolongó en los 90 minutos. A pesar del rendimiento de ambos equipos y la mediocridad del evento, los simpatizantes mendocinos hicieron oír su voz en detrimento de la de los rivales.

Con el partido concluido y la derrota consumada, el aliento no disminuyó y la bandera volvió a flamearse en la mitad del estadio Malvinas argentinas. De nuevo, más allá del resultado, la alegría fue riverplatense.