¿Desprenderse de Cazares es la solución?

El tiempo, ese que parecía laxo y eterno hace menos de un mes, hoy es el principal rival de River. A 18 días del debut en el Torneo Final, el enganche no llegó y surgió una nueva alternativa: Desprenderse de Juan Cazares e ir por un extranjero. Llegó el momento de los manotazos y que sea lo que sea.

“Un enganche va a venir”, expresó Ramón Díaz en diálogo con Rock & Closs. Esa frase tiene tanto de pedido como de autoconvencimiento. El entrenador reclamó un jugador en ese puesto desde que volvió. Desde Andrés D’Alessandro hasta Jonathan Fabbro, la búsqueda fue intensiva (y extensiva). Pero, hasta ahora, el 10 de River es Mauro Díaz -un jugador que le gusta al DT pero que no cumple con el requisito de la experiencia que pidió para ese rol-.

Entonces, mientras se espera una respuesta por Jonathan Fabbro, se abrió una nueva puerta para negociar. La idea de la dirigencia es desprenderse del ecuatoriano Juan Cazares. Si River vende la parte del pase que le pertenece (tiene sólo un porcentaje), liberará el cupo de extranjeros que hoy está completo (Mora, Sánchez y Román son los otros tres) y abrirá el abanico de posibilidades.

¿Por qué Cazares? Ramón considera que necesita un hombre de mil batallas para ser el enganche de River y para proyectos tiene a Díaz y Manuel Lanzini. Entonces, considerando la edad y su condición de extranjero, Cazares es el hombre a vender. “Lo hablamos con Daniel (Passarella) y las exigencias que tiene River obligan a este tipo de cosas”, soltó el riojano.

¿Qué fubolista fóraneo podría venir? Aún no se sabe. El entrenador apostó fuerte por Jorge Valdivia, el enganche nacido en Venezuela y nacionalizado chileno que juega en Palmeiras. Sin embargo, Paulo Nobre, presidente del club brasileño, bajó el pulgar y explicó que la única manera de sacarlo de allí es abonando la cláusula de recesión: ¡7 millones de dólares! Imposible.

Las negociaciones continúan con la certeza de que, para bien o para mal, en las próximas horas habrá una respuesta definitiva por Jonathan Fabbro. La lección está aprendida. De ahora en más, por culpa del calendario, se busca ser expeditivo. Si o no, rápido, sin titubeos ni largas negociaciones. Enganchar a alguien, esa es la cuestión.