¿Los podrá vender?

Passarella viaja a Italia con la idea de transferir a Rogelio Funes Mori y Ezequiel Cirigliano y, así, estar más cerca del objetivo de ganar el “campeonato económico”. Además, el Kaiser estará presente en la entrega del Balón de Oro.

Tantos años en Italia, donde jugó en Fiorentina e Inter, hacen que Daniel Passarella tenga contactos fluidos con los principales dirigentes y clubes de aquel país. Y hacia allí va el Gran Capitán, con un objetivo claro: vender a Rogelio Funes Mori y Ezequiel Cirigliano. Sí, como la mayoría de las entidades argentinas, River está necesitado de recursos genuinos. Para tapar baches y, de paso, tratar de cumplir con el último objetivo de Ramón Díaz: Jonathan Fabbro. Cerro Porteño pide 3 millones de dólares por el enganche y no acepta un préstamo.

Passarella desembarcará el 1 de enero en Italia (pasará fin de año en Montecarlo) a sabiendas que varios clubes posaron sus ojos en los futbolistas más “vendibles” que hoy tiene River. Funes Mori hace varios mercados que viene sonando y los tanos son los que más lo pretenden: Palermo, Fiorentina y Lazio preguntaron por él. ¿Quién pica en punta? El Kaiser ya se juntó con su par del conjunto viola, pero la idea será venderlo al mejor postor. Cabe recordar que hace un par de semanas, cuando se aprobó el polémico balance, el melli apareció mencionado dentro de una transferencia no concretada al fútbol italiano por 34.380.000 pesos.  “Es un delantero joven que tiene que crecer, ni hablamos que puede irse”, dijo Ramón Díaz en Olé, aunque sabe que de llegar algo convincente, Funes Mori se irá del club.

Por su parte, Cirigliano no sería titular con el riojano. La Fiorentina lo viene siguiendo desde 2010, cuando estuvo a punto de irse en una negociación que incluía la llegada a River de Mario Bolatti. También Manchester City consultó por el volante, quien optaría por irse debido a cuestiones familiares.

Luego de sus días en Italia, Passarella pasará por la fiesta del Balón de Oro, que elige al mejor jugador de la temporada. Quizás, el 7 de enero aparezca felicitando a Messi por un nuevo récord aunque, seguramente, el presidente querrá sonreír por haber cerrado dos buenas ventas, algo que lo caracteriza y es uno de los pocos méritos que tiene en su gestión.