Hola Carlos, te estaba esperando

Ramón Díaz y Bianchi se volverán a enfrentar reeditando un duelo de estilos y resultados que marcó a fuego los finales de la década del 90 y los comienzos del 2000.

Más por conveniencia de sus dirigentes que por convicción, River y Boca volverán a ser dirigidos por los técnicos más exitosos. Passarella y Angelici escucharon el clamor de las tribunas y fueron por aquellos que le dan aire para gobernar. Y ellos están ahí, listos para arrancar un mano a mano apasionante. A años luz están los dos -los clubes, los entrenadores se verá- de contar con aquellos jugadores confiables y estrellas. Pero Ramón Díaz, que ya está en funciones, espera a Carlos Bianchi. El verano los verá cara a cara en tres Superclásicos, pero ambos ya tienen una historia para ser contada.

En partidos oficiales la historia es bien pareja: ganaron un clásico cada y registran dos empates. A saber:

– El primer duelo fue en el Apertura 98. River venía de ser tricampeón y el Virrey recién asumía en la Ribera. Fue un 0 a 0 pobre. Córdoba le atajó un penal a Gallardo y no pasó nada más. A la postre, Boca consiguió su primer título en la era Bianchi tras seis años sin festejos.

– En el siguiente torneo, el Clausura 99, River perdió el Superclásico. Boca se puso en ventaja rápidamente con un gol de Bermúdez, pero se quedó con diez jugadores y, encima, tuvo que entrar Cristian Muñoz, su tercer arquero, por la lesión de Abboandanzieri. Lo empató Netto de penal y la victoria en la Bombonera parecía un hecho, hasta que Palermo clavó una media vuelta inatajable. Boca consiguió el bicampeonato.

– El Pelado se tomó revancha en el Apertura 99. Los dos peleaban el título. Hacía nueve años que River no ganaba el clásico en el Monumental. Aimar y Angel hicieron delirar a una multitud. Bianchi quería algo que Boca jamás consiguió en su historia: el tricampeonato. River se lo sacó y dio la vuelta olímpica.

– El último antecedente por los puntos fue en el Apertura 2001. River ganaba con gol de Cambiasso, pero Boca lo igualó en el final con un tanto de Walter Gaitán.

El historial también tiene choques en el verano, de esos que los tendrá dentro de poco otra vez ahí, apenas separados por una línea de cal.