Ni Superman salvó a River del balance

El polémico ejercicio 2011-12 se aprobó con 75 votos a 39, en una Asamblea de representantes de socios que no tuvo un momento de paz y hasta donde apareció en escena un hombre disfrazado de Superman.

Ni el más original creador de caricaturas podría haber imaginado que Superman podría irrumpir en una Asamblea de socios donde se debatía algo tan importante como un balance. Sin embargo, en River eso pasa.

De todas maneras, ese peculiar hecho no distrajo la atención de los representantes de socios, que terminaron aprobando un balance donde figura un superávit gracias a una venta inexistente de Rogelio Funes Mori.

El resultado de la votación fue 75-39, pero no fue fácil llevar acabo la reunión. En primer lugar, las puertas abrieron a las 19,30 (el inicio estaba pautado para una hora antes), y los socios presentes se llevaron una sorpresa al ver los asientos destinados a los espectadores ya ocupados por personas que nunca presentaron sus carnets ni hicieron fila para ingresar.

Con la Asamblea ya empezada (la llevó adelante Jorge Montan, habitual vicepresidente, que tomó la posta por la ausencia del presidente Norberto Arese) oficialistas y opositores exhibieron sus posturas acerca del balance en cuestión.

Entre los de la minoría aparecieron Jorge Leone quien, además del tema Funes Mori, aclaró algunos puntos de la llegada de Mauro Mallorca: “Se le compró el 90% y figura solamente que el 50% es de River. ¿Y el resto? Un 10% para Temperley, y el otro 40% es de Calcio Sudamerica SA, una empresa que, además de tener el 10% de Ezequiel Cirigliano, aparece como inactiva en los registros de la AFIP”.

Al término de la reunión, y tras solicitar la nulidad de la Asamblea y del balance, Leone renunció a su cargo.

Quién también habló fue Marcos Grosso, oficialista que sorprendió a todos con sus palabras: “Soy soldado de River, no de Passarella, por eso voy a votar en contra de este balance”. Y apuntó a los dirigentes, explicando (con nombre y apellido) a quienes pertenecen los porcentajes de cada jugador, ya que, según sus palabras, “en el balance figura que el club es dueño completamente de tan solo 13 de sus 58 juveniles”.

En un clima tenso, con gran cantidad de socios protestando y cantando contra la dirigencia (a los cuales el presidente Jorge Montán los llamó en repetidas oportunidades “la barra”), se presentó el oficialista Pardo Martínez: “Acá nadie quiere estafar a la institución, por lo que el balance no es fraudulento. Fue hecho y auditado por profesionales, así que lo que ponen en duda ustedes (la oposición), debería haber sido escrito por KPMG”.

Martínez no pudo terminar su discurso debido a las reprobaciones del público, por lo que se pasó a votarse el ejercicio. Finalmente se aprobó el balance, a pesar de estar acusado de estar más dibujado que la caricatura de Jerry Siegel.

Foto: @acristofalo