Asamblea y escándalo

Nuevamente un bochornoso final de la Asamblea de socios: esta vez, el oficialismo presentó un balance sin terminar y un informe de KPMG con un artículo diferente al que entregó a los asambleístas.  Inentendible.

La llegada de Ramón Díaz es un oasis dentro de la crisis institucional que vive River. Crisis que hoy, una vez más, se vio reflejada, en la Asamblea de socios en la cual debía debatirse el balance que se aprobó por CD el último jueves 15.

El comienzo de la misma fue tenso. Los 104 asambleístas presentes (faltaron 46) recibieron las copias del balance y del informe de KPMG, a tan solo 30 minutos del arranque, algo que enfureció a la oposición, que resaltó el valor de la resolución 26/04 de la IGJ, donde se determina que estos documentos deben ser entregados (como mínimo) con 15 días de anticipación.

Pero no fue la única sorpresa que se llevaron. El mismo balance lleva una irregularidad importante: no aparece la firma de la empresa KPMG, por lo cual puede considerarse como “incompleto”.

Por otra parte, el informe de la auditora que se les presentó a los asambleístas no es el mismo que tenían las autoridades. El artículo 7 (donde la empresa afirma que no se pudo conocer, a ciencia cierta, la real influencia de la inexistente venta de Funes Mori) no aparece en el que recibieron los asambleístas. Ante su protesta, el presidente Norberto Arese, respondió: “Justamente por eso lo leemos, para que sepan de qué se trata”. Insólito.

Tras el desplante del directivo, los socios presentes empezaron a cantar contra Passarella y, en respuesta, Adriana Quiben (asambleísta oficialista), frenó las aguas y reconoció el error: “Nosotros tampoco sabíamos de esta modificación. Este cambio predispone mal, porque ellos tienen derecho a saberlo. Nosotros votaremos con lo que esté o no, y ganaremos justamente. Esto se trata de que sepamos qué vamos a votar”.

Entre las quejas del sector opositor y los reproches de la gente, Arese decidió que haya cuarto intermedio para el martes a las 18,30, dándole final a una reunión que terminó con el canto de los hinchas: “Queremos a Ramón Díaz pero no a la Comisión”.