De nuevo en casa

Ya está confirmado: Ramón Díaz comenzará su tercer ciclo como técnico de River. Pasión Monumental hace un repaso de sus anteriores ciclos en el club de sus amores.

Los hinchas, felices. Después de tantos momentos difíciles, de tanto sufrimiento inmerecido en el último tiempo, la llegada de Ramón vuelve a provocar esperanza. Porque eso es lo que transmite: optimismo y la seguridad de que es la mejor opción que le puede pasar a este equipo.

Los resultados en el fútbol son impredecibles, solo el tiempo dirá si el tercero episodio de su historia en Núñez tendrá el mismo éxito que sus etapas anteriores. Pero lo que es seguro es que era la mejor opción para un equipo apático y para devolverle la sonrisa a los hinchas.

Ramón Díaz es el técnico más ganador de la historia de River y no es un detalle menor. Si bien es cierto que los jugadores del actual plantel poco podrían hacer contra los nombres con los que contaba el riojano en otras épocas, pensar que ese fue el único motivo de su éxito es subestimarlo.

Su primera etapa en Núñez fue del ’95 al ’99. En ese periodo logró cinco títulos locales y dos Internacionales: una Copa Libertadores y una Supercopa. Suficiente para convertirse en el DT más ganador de la historia del club, superando nada menos que a Ángel Labruna.

Su segundo paso fue más breve, pero le bastó para lograr otro campeonato: el Clausura 2002. Después, la historia conocida: a pesar de manifestar sus ganas de continuar, José María Aguilar decidió no renovarle el contrato. En total, Ramón contabiliza 302 partidos dirigidos, con 155 victorias, 80 empates y 67 derrotas.

A partir de allí no pudo volver al club de sus amores. En el medio dirigió a San Lorenzo en dos ocasiones: en la primera logró el Clausura 2007 y en la segunda etapa, sin poder repetir el mismo éxito, renunció a su cargo. En México, dirigió al América, pero no le fue bien y terminó siendo despedido. En 2011, volvió a dirigir en Argentina, esta vez a Independiente, donde terminó renunciando por malos resultados.

Más de 10 años pasaron para que tenga la posibilidad de sentarse nuevamente en el banco millonario. Es innegable que su presencia contagia optimismo. Ahora resta esperar para saber si el destino le tiene preparados más alegrías en River. ¡Bienvenido, Ramón!