¿En qué quedamos, Matías?

Almeyda habló de su futuro. Primero fue al frente: “Yo no pienso renunciar. Si quieren que me vaya, me van a tener que echar”. Pero luego reculó: “Si me dicen que me tengo que ir, me voy”.

Pasión Monumental quiere que le vaya bien a Almeyda, pero acá hacemos periodismo. Entonces, luego de escucharlo en La Red, la pregunta surge sola: ¿en qué quedamos, Matías? Porque saltó de un filoso “yo no pienso renunciar, si quieren que me vaya me van a tener que echar” a un calculador “si me dicen que me tengo que ir, me voy”.

Almeyda pide unión. Recalca su amor y lo que sufrió en el último tiempo. Pero, evidentemente, el técnico ve algo más. Aunque no da precisiones, se siente perseguido.  Cree que hay cosas que están armadas, como el cruce que tuvo con un joven socio en la tarde del lunes en el pleno anillo del Monumental. También parece muy pendiente de lo que dice la prensa. Algunas frases sirven como ejemplo:

– “Si te digo que no escucho lo que dicen, miento. Ayer escuché un programa de River y hablaban de mi continuidad. Escucho, veo, al margen no estoy. Veo cosas extrañas. Pero espero que ganemos los nueve puntos que quedan en juego. Mi contrato termina en junio”.

– “¿Si veo cosas extrañas? No quiero entrar en detalles porque quedo como un loco. En River hice todo con amor y respeto. Y sin interés de nada. Conmigo puede hablar cualquiera, pero no entrarme por el lado equivocado. He sido demasiado honesto. Acá se sabe todo”.

– “Hace un año y medio que lo periodistas no dicen que River jugó bien. Falta que analicen cómo me visto. Soy uno de los más autocríticos que hay. Yo no dije el lunes que River no juega mal. Dije que hubo partidos que jugó bien, otros regular y otros no tan bien. Quién superó a River”.

– “Que el enemigo esté adentro quizás ustedes también lo saben. Pero no vamos a jugar a la escondida”. ¿A quién se refiere?

– “¿Qué pasó ayer? Es habitual que haya gente en la puerta el vestuario. Pensé que querían sacarse una foto, pero me pidieron que me vaya. Me pareció demasiado estudiado. Al hincha le dije ‘vení al vestuario así hablamos’ y lo agarré del brazo. Se encontró con un dirigente y ahí hizo un reclamo. Fue a la parte médica a ver si le había apretado el brazo. Hace 20 años que conozco los pasillos. Acepto cosas, pero quiero sinceridad. A la noche el padre me mandó un mensaje pidiéndome disculpas” (deslizó que estaba armado).

– “El hincha está buscando que nosotros ganemos los tres partidos. Quiere verlo campeón como yo. No me detengo a ver si me bancan o no. Un sector me putea siempre y otro me aplaude. Sé cómo son las cosas. ¿Viste que Internet podés acercar las caras? Bueno, yo miro y veo caras conocidas”.

– “El año pasado fue muy duro y esto sigue siendo igual. Siempre he tratado de unir: la política, los candidatos a presidente, las fracciones políticas. River representa el escudo, los más de 110 años de historia. River es el hincha, es la historia, el tipo fiel que lo quiere sin interés económico, el que se hace la cola por una entrada… Los demás venimos en una bolsa con el escudo que dice Club Atlético River Plate”.

Almeyda puro. Con su sinceridad y sus contradicciones.

Imagen: Nicolás Aboaf