Entretelones de la reunión de CD

En el salón Rafael Aragón Cabrera pasó de todo: un balance aprobado, protestas de la minoría y explicaciones del oficialismo: “Si los 34 millones de Funes Mori no estuvieran, también sería un excelente balance”, sostuvo Luis Renzi, tesorero del club. Diego Turnes lo apoyó: “Tenemos cinco ofertas concretas”. 

La reunión extraordinaria, en la cual se aprobó el balance, trajo cola. La polémica entre el oficialismo y la oposición estuvo presente, gracias a que la minoría quiso exponer los puntos dudosos del ejercicio económico.

La asamblea la abrió el tesorero Luis Renzi, mencionando los inconvenientes a la hora de encarar el balance: “Nos encontramos ante un balance que nos tocó arrancar con una cantidad de recursos inferiores. Cerca de 40 millones, entre TV y recaudación de futbol profesional. Además, como siempre, arranca con 30 millones abajo por amortización”.

Al instante salió a la luz la inclusión de una venta inexistente de Rogelio Funes Mori. El primero que expuso su queja fue Andrés Ballotta, vocal por la minoría, quien argumentó su postura a partir de una aclaración que aparece en el balance: “Los derechos de aquellos jugadores profesionales cuya transferencia ha sido decidida por la asociación, y por los cuales se posee una oferta firme, son valuadas en un valor neto de realización“. Eso dice la nota en el balance. Tengo entendido que “estas transferencias que ha decidido la asociación” debieran haber pasado por la Comisión Directiva, y eso nunca ocurrió”.

Además, mantuvo su postura a partir del punto 2.3.3.1 del Manual General de Contabilidad de la AFA, que prevé esta situación: “Los activos intangibles son propensos a ser valorizados por medio de criterios de poca objetividad (…). Esto puede provocar una sobrevaluación de activos, que implica generar un patrimonio neto impropio, eludiendo pérdidas. (…) No están permitidas en ningún caso, las valuaciones sobre la base de cotizaciones propias, cartas de intención de compra recibidas de otros clubes, dado que no configuran realmente una transacción”.

Ante esto, Renzi defendió: “Uno de los problemas que tiene la institución en su forma de registrar es que se expone la utilidad una vez que se lleva a cabo la venta. Por eso se tomó el camino de determinar una mejor información del estado contable, representando una mejora del activo. Hay utilidad de 17 millones, considerando esta variación neta de realización de 34. Si esos 34 no estuvieran, estaríamos 16 millones abajo, que igual sería un excelente balance, porque si le sacamos los 30 millones de amortización, estaríamos en 14 arriba”.

Mientras tanto, Diego Turnes, vicepresidente primero, minimizó el inconveniente: “Si quieren podemos cambiar el texto. Lo que hay acá es la decisión de que el jugador en algún momento se va a ir. Hay 5 ofertas firmes por él. Esta decisión tiene que ver con una modernización de la contabilidad y con reflejar realmente cual es el valor neto de la realización del jugador. Es un valor que establecemos en relación a las ofertas que tenemos y las que hemos recibido y rechazado”.

Por otro lado Dario Santilli pidió, en vano, recapacitar para evitar problemas futuros: “Todos los que estamos acá podríamos ser considerados como miembros de una administración fraudulenta, porque estamos presentando un balance inexacto, porque se podría hablar de conceptos falsos, y podrían sancionarnos. No vamos a acompañar al balance, y nos guardamos el derecho de presentarlo a la IGJ y al Consejo de Ciencias Profesionales”.