Ponzio no hizo la de Pilatos

Leo no se lavó la manos. Nuevamente fue la figura de River. Gol, quite y juego fue todo lo que demostró uno de los mejores volantes centrales del país.

Emisarios de Udinese y Tottenham estuvieron en el Monumental siguiendo al 23 de River. Que no se quiere ir por más que las ofertas sean tentadoras. Ponzio quiere jugar en River. Volvió para ascender y para, entre otras cosas, disfrutar de un Superclásico. Y vaya si su tarde arrancó como para quedar en la historia, con ese fierrazo, cancha mojada incluida, que engañó a un débil Orion, sorprendido por ese misil que se le metió contra un palo y desató el delirio de un Monumental a full. Ponzio, el de los seis goles con la Banda (todos desde afuera del área), ponía el 1-0 en un tanto similar al que le encajó hace un par de semanas a Godoy Cruz.

La presencia de Ponzio en el mediocampo marcó el ritmo de juego del equipo de Almeyda. Además de manejar las pelotas paradas, el de Las Rosas fue el mayor exponente defensivo en la mitad de cancha. Por si fuera poco, también fue quien manejó los ataques de River, aprovechando los espacios que dejó el fondo de Boca para asistir a Sánchez y Mora en repetidas oportunidades.

El segundo tiempo lo encontró un poco más complicado, con Chávez jugando a sus espaldas y con el conjunto de Falcioni más tirado al ataque. Sin embargo, siguió manejando los hilos ofensivos del Millonario.

Leo no hizo la de Pilatos. No se lavó las manos.