Fiesta, barbarie y ¿clausura?

La gente de River se bancó las gastadas, subió la apuesta mostrando un chancho, pero la tarde tuvo páginas negras. Se labró un acta contravencional que podría llevar a otro cierre del Monumental y los visitantes dieron la nota: golpearon a siete policías.

Tuvo mucha rosca la vuelta del Superclásico. De folclore, mucho. De violencia, más todavía.

La hinchada millonaria había preparado un cotillón impresionante para recibir al equipo, pero antes del mismo la Policía Federal secuestró varios elementos que estaban en un depósito contiguo a la Sívori alta. ¿Qué encontraron? Pirotecnia, algo prohíbido por el Ministerio de Seguridad, bombas de humo y globos con la inscripción Clarín Miente. Por esto, a River le labraron un acta contravencional y se rumorea que podría sufrir la suspensión de su estadio en el próximo encuentro de local, ante Unión. Se verá. ¿Cómo entraron esos elementos a la cancha? Nadie respondió, pero no hay que ser un iluminado para darse cuenta.

Eso sí: los dirigentes se mostraron molestos porque en la cabecera visitante hubo más de 4.500 hinchas de Boca, quienes la pasaron muy mal en el entretiempo. Con mucho ingenio, desde la Centenario baja subió un chancho rosa pintado con la bandera Xeneize. Antes, más allá de las gastadas por el descenso, River asumió con hidalgía y armó una fiesta con globos tubulares, mosaicos y banderas.

Pero lo peor se dio luego del gol de Mora, porque la gente de Boca estalló con algunos efectivos de la empresa de seguridad privada Tech y comenzó una gresca generalizada. Una vergüenza que marca lo enfermo que está el fútbol argentino con hinchas que solo van a causar problemas a un estadio. Siete efectivos resultaron heridos, y si bien se rumorearon muertes, el SAME y el director de Tech, Pablo Vázquez, desmintieron las versiones. Los hombres están internados en el hospital Pirovano. ¿Por qué la agresión? Según trascendió, dos policías habrían gritado el gol del uruguayo. No se justifica la reacción de los violentos en la Centenario.  No hubo víctimas fatales de milagro.