Un paso para atrás

River volvió a mostrar su peor cara. En un partido aburrido y sin muchas situaciones de peligro,  perdió 1-0 frente a Quilmes, justo en la previa al Superclásico…

Se olvidaron de jugar. River tuvo amnesia futbolística y pareció haber dejado demasiado atrás las goleadas de los últimos dos partidos. Hoy fue ese equipo apático y sin ideas. Ese que puso en peligro la continuidad de Almeyda. Ese que se complica en la tabla de abajo.

Porque el de Quilmes, guste o no, era un encuentro de seis puntos en la lucha por el descenso. Ahora, deberá reponerse y volver a olvidar. Esta vez el flojo nivel que mostró ante el Cervecero para trabajar con tranquilidad pensando en el Superclásico.

Esta tarde, el juego brilló por su ausencia. River parece haber gastado los goles en los últimos encuentros. Porque hoy casi no llegó. Solo tuvo un par de jugadas aisladas, sin peligro. La entrada de Gabriel Funes Mori ilusionó con un empate milagroso, pero nada.

Es que en los últimos partidos, el equipo de Almeyda le dio la pelota al rival y aprovechó el contragolpe para conseguir ponerse en ventaja. Esta vez, se encontró con un planteo diferente  y el plan B no apareció en ningún momento. Encima, la salida de Aguirre no colaboró y el flojo nivel de Ponzio reafirmó lo que ya es sabido: si él no está bien, difícil que el equipo lo esté.

Y en un partido a puro pelotazos e imprecisiones, la sensación de que un error iba a determinar un ganador, se hizo realidad. El que metía, ganaba. Y así fue. Un error de Bottinelli le permitió a Cauteruccio definir ante Barovero y poner el 1-0. Justo. El Cervecero fue un poco más que el Millo.

Ahora, hay que hacer borrón y cuenta nueva. La derrota es inoportuna por el rival que se viene, pero principalmente porque se dio un paso atrás en lo futbolístico. La semana no será tranquila como esperaba el DT, pero habrá que tener la cabeza fría para pensar en Boca. En definitiva, el partido que sí hay que ganar como sea

Imagen: Nicolás Aboaf