El imprescindible es Ponzio

La baja de Trezeguet, hasta ahora, se ha podido reemplazar con Luna y Funes Mori. Pero el subcapitán ha logrado una ascendencia fuera y dentro de la cancha que lo hace casi insustituible. 

Si el viaje de Trezeguet a Francia y sus ausencias en los entrenamientos de la semana previa al superclásico permiten la discusión es porque el capitán perdió una condición que ostentaba: la de pieza imprescindible dentro del equipo titular. Con apenas un gol en ocho fechas, el rendimiento del francés en Primera está lejos del que mostró en la B Nacional. Héroe del día del ascenso, Almeyda imaginó un River armado alrededor de David, pero el 7 no está tan bravo. Su nivel decreció y eso repercute en un equipo que, al mismo tiempo, supo lograr dos triunfos (Tigre y Arsenal) sin el ídolo en el verde césped.

Por eso, el cartelito de irremplazable tiene otro dueño. Hoy, este River sentiría más la ausencia de Ponzio que de Trezeguet. A los 30 años, el volante parece haber encontrado su punto exacto de maduración y se transformó en un multifunción del mediocampo. Además de lo que aporta en el vestuario como referente y líder, como voz de experiencia y consejero para los pibes, en la cancha el ex Zaragoza ordena, habla, recupera y hasta conduce y patea al arco (Campestrini puede dar fe). Dentro de esa línea de cuatro medios que Almeyda armó en las últimas dos fechas y que repetirá el domingo, Ponzio es quien marca la diferencia por inteligencia y criterio para decir cuándo ir a fondo y cuándo regular, cuándo buscar por una punta y cuándo encarar por la otra. Y por su nivel superlativo y la falta de alguien que pueda aportar esas mismas cualidades es que hoy se convirtió en el jugador imprescindible.

Esta versión 2012 de Ponzio es muy diferente a la que los hinchas de River conocieron durante su anterior paso, durante el 2007 y 2008. Me tocó ser uno de los que desconfiaban de la necesidad de incorporarlo en enero, pensando en aquella imagen que había dejada cuando lo dirigieron Passarella y Simeone y no logró ganarle el puesto a Ahumada. No pudo ser el 5 de River y si cualquiera piensa en un partido destacado de esa etapa, enseguida recordará cuando jugó de lateral izquierdo –y no como volante central– para anular a Rodrigo Palacio en el superclásico del Apertura 07 (2-0, con goles de Falcao y Ortega). Sin embargo, hoy se merece los aplausos. Demostró una importante evolución futbolística, capitalizando experiencia y demostrando su maduración. Hoy River no tiene un jugador que lo reemplace. En todo caso, necesitaría la combinación de dos hombres para lograr un Ponzio. Así, entonces, para Almeyda sería más difícil no contar con el subcapitán que encontrar un sustituto para Trezeguet.