Para vos, papá

A días de perder a su padre, Carlos Sánchez la rompió. Se corrió todo y metió dos tantos, uno de ellos un golazo.

“Tiene una chance más”.

Hace unos días, Matías Almeyda le había bajado el martillo a Carlos Sánchez. Es más: el DT pensó en poner a Facundo Affranchino. Pero el duro golpe que recibió el uruguayo, con la perdida de su padre el pasado miércoles, hizo que el Pelado le diera la confianza. Una chance más, como dijo el propio Almeyda. Y vaya si Sánchez la aprovechó.

Por su costado, el derecho, River comenzó a abrir a Godoy Cruz. Respaldado por González Pirez para defender, el oriental se preocupó más por el arco rival. Tanto, que con el partido 2-0 se soltó y fue por su gol. La cruzó toda para el 3-0, con disculpas incluidas por su pasado en Godoy Cruz. A diferencia de Aguirre, quien lo gritó a pesar de haber pasado por Mendoza, el 8 se juntó las manos y miró al cielo. No hace falta decir a quién se lo dedicó. La yapa de Sánchez fue su golazo por encima de un indefenso Ibáñez.

“Mis goles sirvieron para sumar y para aumentar la confianza”, recalcó, consciente de lo que se jugaba. Y cerró: “El objetivo era pelear el título y, por suerte, se están dando los triunfos. Hay que seguir así, no hay que bajar los brazos porque el equipo va por el buen camino”.

Sánchez no convertía desde la fecha 3, ante Tigre, y es la primera vez que mete dos tantos en un mismo partido.

Por Leandro Buonsante e Ignacio Román

 Imagen: Nicolás Aboaf