La victoria más esperada del mundo

A horas del lanzamiento del trapo más largo del planeta, River, el utilitario y efectivo equipo de Almeyda, goleó 5-0 a Godoy Cruz. Así, rompió una racha de un año y medio sin ganar en el Monumental en Primera. Larga se hizo la espera, más se disfruta.

A River le salió todo bien. Lo que hace dos semanas parecía imposible, esta tarde comenzó a ratificarse. La goleada ante Arsenal fue el primer paso, pero aunque River ganó y goleó, quedó la deuda de gustar desde el juego. Algo que logró hoy en el Monumental, durante muchos pasajes del partido.

Aunque el travesaño le jugó una buena pasada -al fin una buena para River- y le impidió a Godoy Cruz ponerse en ventaja en los primeros minutos, el Millo demostró que no necesitó ayuda para convencer desde lo colectivo.

El equipo demostró ser eso, un equipo. La defensa de cuatro centrales parece dar la solidez suficiente para que los volantes se suelten y jueguen en pos del ataque, asistiendo a los delanteros y colabando en la elaboración.

Párrafo aparte para Leonardo Ponzio, quien hoy llegó a los 100 partidos con la Banda y lo festejó mostrando su mejor nivel. Aunque solo pudo hacerlo 45 minutos. Mejor cuidarlo. Cirigliano y Aguirre no desentonaron en la segunda etapa.

Así, River encontró equilibrio. Y los goles llegaron por decantación. Y en cantidad. Sánchez, quien venía mostrando un flojo nivel se despachó con dos tantos, uno para poner en un cuadrito. El uruguayo necesitaba un partido así. Aguirre abrió la cuenta, Ponzio no quiso ser menos y metió un tiro libre exquisito y Mora aprovechó un error de Ibañez para delinear una goleada contundente.

Nada menos que cinco goles para que el Monumental se reconcilie con el triunfo. Un año y medio tuvo que esperar, pero hoy pudo disfrutar de un partido redondo. Sí, River ganó, gustó y goleó. El equipo parece tomar forma y acalla las críticas. Así, sí, River.

Por Antonella Valderrey

Imagen: Nicolás Aboaf