En descenso

River volvió a jugar mal y perdió 1-0 con Racing en un deslucido partido. El equipo no encuentra el rumbo futbolístico y está nuevamente en la zona roja de la tabla.

El equipo está perdido. Lejos, muy lejos de representar a su estilo histórico. En realidad, River no tiene estilo, no sabe a qué juega. Tiene la pelota, pero cuando se encuentra con el balón las ideas parecen desaparecer. Aunque esta tarde no mereció perder, el equipo volvió a demostrar que le va a ser muy difícil revertir este mal momento.

En la semana más complicada de Matías Almeyda al frente del equipo, el DT volvió a cometer los mismos errores que llevaron a que se ponga en duda su continuidad. Cuando se tropieza tantas veces con la misma piedra es difícil que el resultado sea favorable. La lesión de Maidana lo dejó en evidencia. En el banco no había defensores, y no es la primera vez que ocurre. Inentendible.

Para colmo, Racing no propuso nada. Protegiendo el punto con todas las armas posibles se encontró con un gol en la segunda etapa. Lo metió de cabeza y luego jugó de contra, aprovechando las falencias de una defensa que sigue haciendo dando ventajas. Igualmente, lo positivo es la aparición de Diego Martínez, que hoy demostró que puede ser  titular.

El equipo de Zubeldía llegó una vez y convirtió. River llegó algunas más, cuatro en total. Poco. Pero no mereció perder. Propuso, pero de manera desordenada. Del 4-4-2 inicial a jugar con tres delanteros y un enganche sobre el final, y con varias escalas en el medio. Los jugadores estuvieron continuamente perdidos en la cancha. A la deriva. Tanto como River que volvió a entrar en zona de descenso directo.

La situación del Millo es difícil de explicar, pero fácil de entender. Los mismos errores, llevan a los mismos resultados. Porque si desde el banco las cosas no cambian, la situación comienza a parecer irreversible. River necesita mostrar una nueva imagen, pero no arranca. La continuidad de Almeyda, ahora sí, está más en peligro que nunca.

Por Antonella Valderrey