Perdió su lugar

Manuel Lanzini no quedó concentrado para visitar a Vélez, dejando en evidencia que no encaja todavía en el nuevo sistema ofensivo empleado por Almeyda.

El rendimiento de Manuel Lanzini en su regreso a River fue de mayor a menor. Arrancó el campeonato de titular, pero con el correr de los partidos bajó su rendimiento, al tener que llevar a cabo funciones para las cuales no está preparado.

En la primera fecha, ante Belgrano, fue el mejor dentro de un flojo funcionamiento de River, coronando su actuación con el único gol del equipo de Almeyda. En La Plata, tuvo una discreta actuación en la victoria por 2-0 ante Estudiantes, gracias a los goles de Funes Mori.

Colaboró con un gol en la victoria de visitante por 3-2 ante Tigre, a pesar de no tener un partido destacado. Ante San Lorenzo, por la fecha 4, no pudo tener una buena actuación gracias a la gran marca del equipo de Caruso Lombardi, y con claras falencias del resto del equipo para acompañarlo.

Sintiéndose solo por el costado izquierdo del ataque millonario, el rendimiento de Lanzini fue decreciendo a punto tal de no estar en el banco de suplentes en Santa Fe, cuando River y Colón empataron 1-1.

En el empate del último domingo ante Newell’s, el volante ingresó a falta de 7 minutos, con el empate clavado en tres goles por lado. El 4-3-3 empleado por Almeyda hace que Lanzini pierda su lugar en el equipo, algo que será difícil que recupere hasta que River vuelva a jugar con enganche.

Por Matías Navarro García