Ponele GPS…

Editorial para entender mejor y ayudar a Almeyda. El técnico viene fallando en algunas decisiones tácticas. Pasión Monumental lo remarca ahora. 

Ya pasaron 42 fechas desde el inicio del ciclo de Matías Almeyda como DT de River. Está claro que a lo largo de este extenso período hubo buenos y malos resultados. Incluso, se debe reconocer al Pelado llevar como pudo al equipo nuevamente a Primera.

Pero lo expuesto en el párrafo anterior no es el objeto de esta editorial. Pasaron 42 fechas, más de un año, y aun no logro comprender porqué el DT sigue insistiendo en ubicar jugadores en puestos alejados a su verdadera potencialidad.

Hemos visto al Chori Domínguez jugar de enganche cuando sabemos que su puesto natural es delantero. Actualmente, lo está sufriendo Ramiro Funes Mori jugando de lateral. Un jugador al que le cuesta horrores ir y venir, algo que se nota partido tras partido en su rendimiento. Me podrán decir que no hay variantes, es verdad. ¿Pero que hicieron en el mercado de pases? Si Almeyda  ya sabía que no iba a tener en cuenta a Lucas Orban, ¿por qué no fueron a buscar un verdadero tres?

Otro caso es el de Manuel Lanzini, del que se percibe que se siente mucho más cómodo jugando de enganche, incluso él mismo lo dice y lo pide. Pero Almeyda lo coloca de lateral adelantado para hacer la banda, anulando lo buen jugador que es. Lógicamente, su rendimiento no es bueno, no hace falta ser técnico para darse cuenta. Ahora, se está pensando que ingrese Rojas por Lanzini. Y es razonable. ¿Pero hacía falta quemarlo así al pibe?

El domingo, cuando el cartel anunciaba que Sánchez salía e ingresaba el Keko Villalva, todos celebramos y nos entusiasmamos pensando que finalmente River iba a ir a buscar el partido. Gigante fue nuestra sorpresa al ver al Keko retrasado. ¿Qué hacía en la mitad de la cancha? ¿Lo puso de mediocampista? Sí, una vez más, un delantero en una posición de mediocampista. Así como alguna vez le tocó al delantero Lucas Ocampos jugar de volante, hoy, lo padece Villalva.

Y los casos siguen: Luciano Vella jugando de tres o el ingreso de Juanito Cazares en una posición muy incómoda.

Si bien la historia de River manda que se debe jugar con un solo cinco, un enganche y dos delanteros, no le pido al técnico que cambie su esquema o su idea de juego. Lo que espero es que pueda comprender que los jugadores deben jugar donde se sientan más cómodos, donde rindan adecuadamente. Son humanos, no máquinas, es muy difícil adaptarse a otro puesto. Matías, si el jugador nació diestro y lo ubicás del otro lado, le complicás la vida. Lo ideal sería que los dispongas en sus puestos y, si no lo hacés, te sugiero que les compres un GPS…

Por Sebastián Anselmi