La gente disfrutó a medias

Contentos con el triunfo, los hinchas llegaron y se fueron de Victoria maltratados por la Policía Bonaerense. Entérate porqué hubo represión y cuáles fueron los focos de conflicto de una tarde noche violenta.

La victoria de River ante Tigre contrató con el maltrato que sufrieron sus hinchas. Antes del partido, cerca de 500 personas se quedaron afuera. Los controles, una vez más, fallaron. Dejaron pasar a la barrabrava y aquellos que tenían su ticket correspondiente no pudieron ver el encuentro. Esto trajo discusiones, malestar, forcejeo con la Policía y… represión, el método de la Bonaerense para contestar ante la gente.

La bronca policial, además, no tuvo límites. En una estación de servicio de Avenida Del Libertador, a tres cuadras del estadio, un hombre vestido con ropa de River cometió un robo. La Policía, en el afán de buscar al ladrón, fue contra todos. Y la avenida se convirtió en tierra de nadie, literalmente.

A la salida, todo fue más tranquilo, aunque había una tensa calma en el ambiente, ya que la Policía decidió que la hinchada Millonaria espere 30 minutos en la tribuna para poder salir. El tema es que del otro lado, la gente de Tigre había protagonizado gravísimos incidentes, con cerca de 50 heridos por balazos de goma.

Cambian los nombres de los funcionarios y de los organismos de seguridad, pero la violencia sigue. Y la Policía también es responsable.

Por Leandro Buonsante