Carta de un socio: sufrir en mi casa

Sr. Daniel Alberto Passarella:

Nuevamente, me dirijo a usted para hablar sobre nuestro querido River Plate, el más grande de verdad.

De fútbol, mejor no hablemos, usted es bastante conocedor del tema, así que por lo tanto sabrá la vergüenza que fue River Plate, el más grande. No quiero hablar de fútbol porque realmente me da mucha pena lo que vi el domingo en el campo de juego.

Sí quiero hablar de la vergüenza que fue el ingreso al estadio. Señor, quién organiza la entrada, los controles, el cacheo. No me diga que es su jefe de seguridad o el jefe de las camperas flúo, que no sirven nada. Repito lo que le dije en mi anterior carta: su jefe de seguridad, ¿es afilador, es plomero o es albañil? Porque me parece que de seguridad y controles sabe muy poco.

Usted tuvo la suerte que no ocurrió una desgracia porque Dios, además de grande, es de RIVER. ¿Usted se enteró o le hicieron llegar los comentarios de que sus controles fueron desbordados por la inoperancia de los mismos y que en la entrada principal los cacheos también fueron desbordados y por momentos no se controló a nadie? Con la gravedad que había niños, mujeres, personas mayores, etc. Tenga cuidado con estos procedimientos. Puede hacer un nuevo Croamañón.

Está a tiempo, fíjese quién maneja este rubro en el club y tome urgentemente cartas en el asunto. ¿Su jefe de seguridad no sabía que iban a concurrir 60.000 personas? Por favor, que falta de profesionalismo, cómo se va a cachear a los socios en la entrada principal del club y poner solamente un control a 50 metros del ingreso al estadio.

Señor, haga la prueba. Deje el operativo como está. Y en el próximo partido de local trate de ingresar por la puerta principal viniendo desde Monroe, como entramos los socios que vamos a la San Martín, Centenario o Sívori y compruebe lo que sucede.

Señor, tenga cuidado en este tema, escuche la voz del hincha. Es factible, si no se toman medidas adecuadas, que se produzca otra maldita puerta doce.

Con todo respeto.

JUAN CARLOS LEAL