Todo nublado

Bajo la niebla, River tuvo un pobre rendimiento y Belgrano le ganó 2-1. Preocupante: no hubo cambios en el juego en relación al torneo anterior. Gabriel Funes Mori erró un penal sobre el final.

Todo mal le salió al equipo de Matías Almeyda. El Monumental entero esperaba una actuación convincente en el debut, una señal de que el equipo podía dejar atrás el flojo rendimiento de las últimas fechas del campeonato pasado y empezar a andar un camino ganador en la vuelta a Primera División.

Sin embargo, las cosas no salieron como estaba planeado. La intensa niebla fue testigo de una actuación para el olvido. Desprolijidades, errores previsibles, malas decisiones y poca idea de juego, un combo que no podía terminar de otra manera: una nueva derrota ante Belgrano en casa.

Desde el principio, el Millo insinuaba más, pero llegaba poco. Con un Lanzini encendido, mucho más maduro que el que se fue a Brasil, el equipo tuvo algunas situaciones del peligro, pero el correr de los minutos demostró que él solo no podía y que esa posición no mostraba lo mejor del juvenil. De hecho, cuando jugó tirado más al medio, dejó en claro que puede ser mucho más desequilibrante.

Y sobre el final del primer tiempo, una de esas malas decisiones en el armado del equipo terminó condenando a River a irse al entretiempo un gol abajo. Un error de Vega, quien rechazó con los puños al centro del área, le dejó servida la pelota a Lucas Melano, quien puso en ventaja a Belgrano. Barovero, el jugador que llegó para reforzar un puesto pedido por Almeyda, y uno de los más regulares del fútbol argentino, miró la escena desde el banco.

Y si alguien pensó que la situación podía modificarse en la segunda etapa, César Carranza se encargó de eliminar cualquier tipo de ilusión. Luego de un mal pase de Ezequiel Cirigliano, el delantero se fue solo al arco de Vega y con una exquisita definición puso el 2-0 que hacía aún más cuesta arriba la recuperación millonaria.

Para intentar revertir el panorama, Almeyda realizó los primeros cambios del campeonato. Ariel Rojas por Luciano Vella y Martín Aguirre por un Cirigliano que estuvo desconcentrado, con la cabeza en otro lugar.

Pero el trámite del encuentro siguió por la misma senda. Imprecisiones, pocas ideas y el mismo nerviosismo que fue protagonista en el final del torneo pasado. Lanzini continuó siendo lo mejor de River y de hecho fue él quien marcó el descuento. A los 30’ del segundo tiempo, luego de un tiro libre al arco, la pelota rebotó en un jugador pirata y se metió por arriba del arquero cordobés.

En los últimos minutos, la búsqueda incesante del equipo parecía ser una dosis de esperanza, pero la historia tenía preparada algunos capítulos más. Olave le hizo un claro penal a Aguirre y quedó varios minutos tendido en el piso; Funes Mori definió de manera pésima y terminó de aseverar que los penales son un verdadero karma para River; el arquero cordobés fue expulsado por una seña al línea y el recién ingresado Juan Martín se puso los guantes debido a que Belgrano había realizado todos los cambios. Ah, sobre el final, el defensor le tapó una chilena a Lanzini.

Si, de película, pero de terror. Un comienzo para el olvido para River, que demostró ser lo mismo de siempre. El técnico deberá trabajar mucho para revertir esta imagen. Lo único cierto es que en el debut, todo estuvo nublado para River.

Por Antonella Valderrey