“Le dije a Matías que se cuide de las personas que lo rodean”

Fernando Cavenaghi volvió a disparar contra la dirigencia y reconoció que tuvo una charla con el entrenador de River. “Si nos hacen esto a nosotros se lo pueden hacer a él en cualquier momento”, dijo.

Por si quedaban dudas luego de sus últimas declaraciones, el Torito volvió a la carga y le apuntó directamente a Passarella: “Al club lo dirige quien no tiene que hacerlo. Sabemos que no se manejan bien y hacen todas las cosas al revés, hubo indicios claros de que esto podía pasar. A varios ídolos o figuras de River les terminan cerrando las puertas”, expresó el delantero en “El show del superclásico”, por Radio Mitre.

“Estoy triste porque no sé en cuánto tiempo más voy a volver a vestir la camiseta de River. No sé quién me cerró la puerta, el que maneja el club es el presidente, pero también puede influir una decisión del entrenador. El que nos trajo fue Passarella y el que me pidió que los salve del barco hundido fue él, por eso es todo muy raro”, agregó.

Además, expresó su dolor por cómo se dio su salida: “Fue duro, enterarse por terceros que te vas de tu casa es doloroso. Era la decisión que menos esperaba en mi carrera, más después de lo que vivimos, lo que sufrimos y por como se desarrolló en lo futbolístico para mí”.

Igualmente, reconoció que tuvo un contacto telefónico con Almeyda: “Matías me llamó, le desee suerte de lo que viene, valoro muchas cosas, no me voy a quedar simplemente con esta decisión, lo único que le dije es que si nos hacen esto a nosotros se lo pueden hacer a él en cualquier momento, que mire hacia los costados, que se cuide de las personas que lo rodean, que te palmean y después de un tiempo hacen como que no te conocen”.

Además, el goleador tiró: “No me interesan los temas que se quieren instalar, sobre todo de periodistas que están ligados a Passarella, sabemos que son cosas que están pagas y tienen que justificar su sueldo defendiendo cosas que son indefendibles. Yo no necesito mentirle a la gente de River, digo la verdad”.

Por Paulo Filippini