La fiesta de la gente

Los hinchas de River vivieron un partido aparte en las tribunas y se desahogaron en el final. Llantos, abrazos, sonrisas que reflejaron el alivio por la vuelta a Primera. Muchos de ellos invadieron la cancha y hubo incidentes que opacaron el festejo.

Cuantas emociones se vivieron en el Monumental. Desde la previa donde los nervios y la ansiedad se adueñaron de cada uno de los hinchas que iban a la cancha con la ilusión de que se termine esta pesadilla. Los minutos previos al encuentro parecían eternos, no pasaban más…

Durante el partido, cuando el tiempo pasaba y el miedo y la preocupación se hacían protagonista. Es que las respuestas no aparecían en la cancha. El primer tiempo asustaba con convertirse en la misma historia de siempre y la paciencia parecía que se terminaba. Pero había que esperar, todavía faltaba lo mejor.

Y sobre el final, cuando llegaron los goles y la alegría de volver a casa. Más de una garganta debe doler todavía por semejante descarga al ver la pelota adentro del arco. Y cuando Toia dijo basta, se termina el sufrimiento, todo fue alegría, felicidad, alivio, desahogo. Y lágrimas, sí, pero de emoción por ver el objetivo cumplido.

El Monumental fue una verdadera fiesta. Por supuesto que no faltó la ovación para los jugadores, los que volvieron, los que dejaron todo en la cancha, los que se bancaron la presión y que hoy tuvieron su recompensa. Trezeguet, Cavenaghi, Domínguez y Almeyda, como siempre, fueron los más aplaudidos por la gente que nunca se va a olvidar de su gesto y del esfuerzo que hicieron por conseguir el ascenso.

Y como es habitual en cada campeonato conseguido, la gente invadió el campo de juego para festejar ahí, bien cerquita de sus ídolos. Luego, se abrieron las puertas del estadio para que ingresen los hinchas que se habían quedado sin entrada y que finalmente pudieron dar la vuelta olímpica en pleno campo de juego.

LA FIESTA A MEDIAS

Pero lamentablemente, el festejó se opacó por algunos incidentes que se sucedieron dentro de la cancha. La gente comenzó a bajar hacia el campo de juego, a pesar de la altura que separa las tribunas de la pista de atletismo. Y varios de ellos terminaron accidentados. Los médicos del club atendieron a varias personas lastimadas, incluso un joven sufrió una fractura en su afán por llegar a la cancha.

Tampoco faltaron los que se aprovecharon de la situación e incluso hubo robos dentro del campo de juego. Y cuando la policía comenzó a desalojar a los hinchas hubo incidentes. De hecho, el personal de seguridad tuvo que recurrir a los gases lacrimógenos para disuadir a la gente.

La fiesta se manchó por unos pocos que igualmente no pudieron opacar el festejo de la gente. Y ahora, con el ascenso concretado, quedan muchos días más para disfrutar.