“Esto es como un Mundial”

Campeón con Francia, David Trezeguet fue un hombre clave para volver. Convirtió dos goles y resultó determinante. El delantero franco-argentino admitió que el par que le metió a Almirante Brown fue más importante que aquel ante Italia en la final de la Eurocopa 2000. 

Si no existiera Beatriz, tampoco existiría David. Ella es la madre de Trezeguet. Está agarrada como puede al palco 26 de la platea Belgrano. Su hijo sabe donde su ubica. En esa carrera loca que intenta ser una vuelta olímpica pero que se ve interrumpida por algunos hinchas, David le tira besos, se golpea el corazón. Es una escena de puro amor en el medio del festejo.

Beatriz llora. David no puede más. De la emoción, claro está. Porque el francés volvió a al fútbol para meterlo en Primera a River. Y si hacía cuatro partidos que no le veía la cara a Dios, contra Almirante Brown se puso la pilcha de goleador de nuevo. Tremendo zurdazo tras recibir de Funes Mori y allanar el camino. Beso a la red en el segundo, tras otra asistencia del mellizo. Ni el penal que le atajó Monasterio lo alteró.

Quedó dicho: vino a esto. En busca de la gloria. Con las dudas de una vieja lesión y el gran tiempo sin jugar en Emiratos Arabes. Era una verdadera incógnita el estado físico de Trezeguet. No su jerarquía ni su enorme eficacia con el gol. Sus 14 gritos fueron todos claves. Goles de goleador.  Y este logró lo puso bien arriba, casi a la altura del título que en 1998 que conquistó con Francia. “Esto es como un Mundial”, sentenció el hombre que además conquisto la Eurocopa y varios títulos con la Juventus.

Y por si quedaban dudas, largó: “Este gol supera al de la Eurocopa, fue más importante no sólo porque fue el gol que dio el ascenso a la primera división, sino que además lo hice en el club del que soy hincha. Es por eso que tiene doble sentido”.

“Cuando llegué en enero venía a conocer un campeonato totalmente diferente a lo que había conocido antes, en un ambiente que conocía solamente como hincha”, reconoció en el vestuario sin perder nunca su habitual mesura.

Pensando en lo que viene, David aclaró: “La Primera va a ser completamente diferente. Los dirigentes y el cuerpo técnico saben lo que tienen que hacer”, mandó un mensaje. De todas formas, añadió: “A este equipo no le falta mucho. Con poco, se podrá disputar el campeonato e intentar ganarlo”.

No obstante, Trezeguet fue optimista y expresó: “River tiene una base importante para volver a ser lo que fue años atrás: ganar títulos locales e internacionales, que es lo que se buscará a partir de ahora”

Por Leandro Buonsante e Ignacio Román