Qué tiene en la cabeza Almeyda

¿Qué equipo pondrá ante Almirante? ¿Rompe el tridente? ¿Vuelve el 4-4-2? ¿Entra Vella? ¿Cómo está el Maestrico? Incógnitas que sólo el DT tiene las respuestas.

A cinco días del partido más importante de todos, las dudas son muchas. Las certezas no abundan. ¿Cómo hacer para transformar un equipo abúlico en uno que saque pecho en las bravas?, ¿Con qué jugadores afrontar este momento tan pesado? ¿Experiencia o la frescura de los jóvenes? Seguramente estas preguntas también se las haga Almeyda.

El técnico de River, que ha demostrado durante todo la temporada que no le tiembla el pulso a la hora de meter mano en el equipo mas allá de los nombres, tendrá la misión de elegir a los más preparados para esta parada brava.

Disconforme con el rendimiento de los referentes, Cavenaghi y Chori Domínguez, ambos de bajón pronunciado en este último tramo, ¿seguirá confiando en ellos? ¿O será verdad que estaría evaluando sacar a uno de los dos y apostar por el 4-4-2, el esquema que mejores resultados le ha dado? El cuerpo técnico considera una opción aprovechar el momento de Rogelio Funes Mori, quien viene de un gol clave ante Boca Unidos y al que le hicieron el penal frente a Patronato que desperdició el Chori. La duda pasa por saber si el joven se bancará el partido desde lo anímico.

El tridente hace 327 minutos que no convierte. El último gol de Cavenaghi fue de tiro libre ante Guillermo Brown, Trezeguet no la mete desde el choque con Atlético Tucumán y el Chori no festeja desde aquel penal ante Aldosivi.

¿Volverá el Maestrico Gonzalez más allá de no llegar al 100% por una distensión? La cadencia del venezolano, que a veces exaspera, hoy es necesaria. Ha demostrado que no le pesa la presión o por lo menos que puede abstraerse por momentos y rendir. Sin estar del todo recuperado, lo arriesgarían, teniendo en cuenta que este River no lastima por los costados.

¿Regresará un mimado del entrenador, el Tano Vella?

Almeyda deberá trabajar más de lo habitual. Apuntar a lo psicológico, pero sin descuidar lo futbolístico y, dentro de ese contexto, elegir a los mejores.

Por Sebastián Leanza