Lo único bueno fue la gente

Los hinchas coparon la cancha de Colón. 17 mil almas que alentaron durante todo el partido y se fueron desilusionados por el rendimiento del equipo.

Como ya es costumbre, lo mejor del encuentro pudo verse en las tribunas. Los hinchas locales o los que llegaron a Santa Fe con la ilusión del ascenso y que se volvieron a sus casas con la angustia de no ver respuestas en el campo de juego y sufriendo porque ahora la cosa se complica.

Ya no hay nada que pueda decirse de los hinchas de River, que cantan durante los 90 minutos, que viajan a donde sea, que hace mucho tiempo que no hacen otra cosa que sufrir. Las caras post partido lo decían todo. Incluso hubo llantos ante una situación que ya los supera, que es casi inaguantable.

En medio del aliento incesante, también llegó el momento de exigir, de pedirle más garra a los jugadores, aunque se molesten por eso. Sí, el hincha de River es así, exige porque la camiseta se lo permite. Y no está mal, todo lo contrario.

Pero nada de eso parece alcanzar. Las respuestas futbolísticas no aparecen. El equipo deberá quedarse con los tres puntos en el Monumental ante Almirante, pero ya no depende de sí mismo.

Como siempre, la gente estará firme, acompañando e ilusionándose una vez más con que de una vez por todas se termine el suplicio. Porque si de algo no quedan dudas es que a este equipo le faltan muchas cosas, menos aguante. Y que no están solos.

Por Antonella Valderrey