¿Por que no lo pateó David?

El Chori, sin confianza tras un partido flojo, se hizo cargo del penal. El momento pedía otra decisión.

Que el futbol es un estado de ánimo, se ha dicho mil veces. Y en Santa Fe quedó nuevamente demostrado.

El Chori, que sin dudas cuenta con un talento indiscutible, no atraviesa ni por asomo por su mejor momento futbolístico. Por el contrario, y puntualmente frente a Patronato, jugó su peor partido desde su tan valorado regreso. Decidió colgarse la responsabilidad, quizá enceguecido por las ganas de aportar algo que durante el partido no había podido hacer. La iniciativa fue loable.

Contra Aldosivi, en Mar del Plata, convirtió de penal e inclusive lo ejecutó con mucha suficiencia. Pero este presente requiere inteligencia más que tozudez, amerita saber reconocer los momentos que se viven a nivel personal durante cada partido para tomar decisiones. Y en eso, el Chori erró. Sobre todo si se tiene en cuenta que a la hora de patear, se traicionó a sí mismo.  Su calidad merecía otra ejecución, mas allá de errar o no.

Dentro de ese contexto, Trezeguet asomaba con los antecedentes lógicos para ser quien tomara la responsabilidad. Infinidad de penales en momentos calientes, en los cuales no falló, lo pintaban como el candidato ideal. No es el objetivo de esta nota caerle al Chori, de quien se destaca la hombría mas allá de los resultados finales, pero la idea es marcar que para que las cosas salgan bien, hay que aprender a reconocer los momentos.