Se acordó tarde

Passarella, que había desestimado la posibilidad de controlar con un dirigente el acceso de los hinchas en Rosario, hizo emitir un comunicado repudiando los graves incidentes. River podría presentar una queja en AFA.

El pasado jueves, Daniel Passarella huyó literalmente de la sala de reuniones de Comisión Directiva. Algunos de sus pares, amparados en los incidentes ocurridos en el anterior viaje de River, en Tucumán, le recalcaron al Kaiser la importancia de contar con un dirigente -o más- para chequear que el cuidado de los hinchas de River en Rosario fuera lo más prolijo posible. El presidente se negó a esto. Y, se sabe, la gente la pasó mal en Arroyito. No sólo por los incidentes que se dieron en el entretiempo, sino también en la calle, con el acostumbrado maltrato de la policía rosarina. Además, algunos micros fueron demorados en la ruta 9 y no pudieron llegar a la cancha. Lo peor es que muchos  tenían entradas en su poder. La pregunta es: con la multitud que copó ese pedazo de cabecera que otorgó Central, ¿dónde hubieran ingresado?

Lo concreto es que a un día de lo ocurrido en Rosario, Passarella le pidió a sus asesores que redacten un comunicado para repudiar los graves incidentes. ¿Un poco tarde, no? No está de más el repudio ni tampoco sentar un precedente en forma de queja, algo que podría ocurrir el martes, en Comité Ejecutivo. Pero al Gran Capitán los hechos le dieron la espalda a su decisión de no brindar una mínima protección para su gente. De hecho, el grupo de dirigentes que acompañó al equipo (Passarella lo miró desde la casa) a Rosario tuvo que ver el 0 a 0 a través de un plasma de la sala de prensa.  Y al plantel le robaron un pantalón mientras Almeyda daba la charla técnica.

Aquí el comunicado oficial

RIVER LAMENTA Y REPUDIA LOS GRAVES INCIDENTES OCURRIDOS EN ROSARIO Y REPORTARÁ LOS HECHOS A LOS ORGANISMOS COMPETENTES

El Club Atlético River Plate lamenta y repudia profundamente los graves incidentes ocurridos ayer, en el estadio de Rosario Central, y también en la localidad de Casilda, en los que socios e hinchas del Club sufrieron agresiones reprochables a los organizadores, incluyendo el impedimento a 600 de ellos de llegar a presenciar el trascendente partido para el que habían pagado sus entradas.

Asimismo, el plantel profesional de River sufrió agresiones en el momento de llegar al estadio; debido a un embotellamiento por imprevisión de los organizadores, todos los jugadores y miembros del cuerpo técnico, médico y asistentes debieron descender del autobús a 100 metros de distancia del acceso al club rosarino y recorrer ese trecho a pie, entre insultos y agresiones diversas.

Ya dentro del estadio, el público riverplatense, al que se le asignó una ubicación inadecuada por su localización y precaria por su acondicionamiento en materia de prevención, sufrió agresiones de todo tipo de parte del público local, que obligaron a evacuar el lugar y hacer desistir a nuestro público de continuar presenciando el juego. En medio de los incidentes, directivos de River realizaron gestiones en el estadio para lograr refuerzos que permitieran a nuestra parcialidad continuar viendo el espectáculo, pero no encontraron respuesta de los organizadores ni del personal de seguridad.

Por otra parte, diez micros y seis combis, que transportaban a 600 socios e hinchas de River con sus entradas adquiridas en Buenos Aires, fueron demorados y desviados en la localidad de Casilda, a 50 kilómetros de Rosario, por personal de la policía provincial afectado al operativo del partido, que de tal forma les impidió llegar al estadio.

Todo ello ocurrió pese a que directivos de River Plate habían coordinado previamente con los organizadores y la policía provincial para que la jornada transcurriera con normalidad, recibiendo las seguridades de que el público de River que concurriera con sus entradas accedería al estadio y ocuparía lugares seguros para poder presenciar el partido, sin riesgos de sufrir agresiones. Nada de esto ocurrió.

En consecuencia, River Plate informa que reportará estos graves sucesos a los organismos competentes, tanto del fútbol como de la Seguridad, a fin de que en ocasiones futuras en ese escenario se tomen las precauciones adecuadas a un encuentro de la magnitud del celebrado ayer en Rosario.

Al mismo tiempo, las autoridades de River Plate se solidarizan con sus socios y simpatizantes que padecieron estos malos momentos cuando estaban dispuestos a dar el necesario aliento al primer equipo del Club.