¡Feliz cumpleaños, River!

El club festeja sus 111 años de vida. Un día fundamental en la historia del fútbol argentino. El momento actual nos encuentra angustiados pero con toda la ilusión de volver a ser. River, un orgullo inquebrantable.

¡Feliz cumpleaños, River! Los pesimistas se preguntaran qué tendrá de feliz. Es cierto que cuesta abstraerse de esta dura realidad, pero el ser de River siempre es motivo de celebración. No todo es sombrío, no siempre fue así. Durante estos 111 años, la historia fue diferente a esta impensada realidad.

Tres tricampeonatos, campeón del siglo, primer equipo argentino en liderar el ranking de clubes de la FIFA, son algunos de los logros que diferencian a River del resto. Y que lo elevan a un estatus de privilegio, que lo convirtieron en “El más grande”.

Bernabé Ferreyra, Carlos Paucelle, el enorme Angel Labruna, Adolfo Pedernera, Jose Manuel Moreno, Alfredo Di Stefano, Amadeo, Enrique Omar Sivori, Walter Gómez, Ermindo Onega, Pinino Mas, el gran Beto Alonso, Enzo, Ortega y Ramón. Nombres a los que debemos estar eternamente agradecidos por su incalculable contribución para con nuestro fútbol elegante y distintivo. Gracias, muchísimas gracias a todos y cada uno de ellos. Son eternos.

Leopoldo Bard (el fundador), Antonio Vespucio Liberti (el revolucionario) y Julian William Kent (el transparente) son aquellos que desde la política hicieron mucho para agigantar la imagen futbolística e institucional de River.

Aguilar, Israel y Passarella están en la otra vereda. En la de enfrente. En la que por medio de gestiones deficientes en muchísimos aspectos, con manejos poco claros, envueltos en la sospecha y con una irrefutable condena social, hicieron todo para manchar al manto sagrado. Lo lograron, arruinaron la inmaculada integridad de nuestra bandera. En los últimos años, sólo la gente puso la cara, dando muestras de una pasión monumental.

A pesar de estos últimos, River no deja de ser River. Nunca. Por su estilo, sus estrellas y su gente, ¡feliz cumpleaños, querido River! Y gracias por ser tan importante en nuestras vidas. En definitiva, es una historia de amor.