“El sábado no se define nada”

(AUDIO INCLUIDO) Cavenaghi le bajó un cambio a la final contra Central. Y estuvo caliente: “Siempre hay dos o tres boludos que se ponen a tirar cosas”, dijo en referencia al cruce que tuvo con algunos hinchas tras el empate del sábado.

“Ya está, no hay que pensar en lo que pasó, la cabeza está en Central”.

De entrada, Fernando Cavenaghi busca hacer borrón y cuenta nueva. No quiere ahondar en detalles del empate ante Guillermo Brown. Sin embargo, deja algunas pinceladas.

Autocrítico: “Nos equivocamos, ya está, Fue responsabilidad del equipo no saber manejar los últimos minutos, ojala nos sirva de experiencia. Igual merecimos ganar”.

Picante: “No hay que generalizar, la gente apoyó en todo momento. Pero siempre hay dos o tres boludos que se ponen a tirar cosas. Es gente que no suma para nada. Son reacciones del momento. El que ve el partido sabe que dejamos todo. No nos podemos reprochar nada. Pero no me gusta que esperan un empate para colgarse de un alambrado”, tiró en relación al cruce que tuvo el sábado con unos hinchas ubicados en la Sívori baja.

Y amplía: “Me tiraron un botellazo lleno de agua, y con la velocidad que venía me podría haber roto la cara. Parecía que le había robado algo, me pareció una falta de respeto y una vergüenza. Ni siquiera sé si el que hizo eso es hincha de River. La gente puede demostrar su descontento, pero no así”.

Igualmente, el 9 se muestra muy agradecido con el respaldo de los hinchas a lo largo de la temporada. “Llenamos todos los estadios. ¿Qué le vas a decir a la gente?”. Y, como Almeyda, apuntó a la interna de River. El Pelado había dicho que “hay gente que quiere que nos vaya mal”. ¿A ver qué aporta el Torito? “River es un club muy grande, con intereses de por medio. Pero no es momento de eso, hay que preocuparse por lo futbolístico, no quemar energías. Ya sabemos de dónde vienen algunas cosas”.

Cavenaghi, rápidamente, busca meterse en el duelo ante Central. Y sentencia: “No sé si es una final, el sábado no se define nada. Si ganamos, volvemos a la punta. Y si ganan ellos, se cortan. Esto, lamentablemente, se va a definir en la últimas fechas, vamos a tener que sufrir hasta el final”.

El Gigante de Arroyito es una cancha que le sienta bien al capitán. Jugó tres veces y marcó la misma cantidad de goles. En todos los casos –Clausura 2002, 2003 y 2004- River fue campeón. Pero no se escuda en los antecedentes, sino que prefiere mirar lo que viene: “No se puede vivir de los recuerdos. Ahora vamos a hacer un gran partido, no tengo dudas. Con Central somos dos grandes equipos. Salimos a atacar en todos, así jugamos siempre. Y ellos juegan de igual a igual”.

En el final, un mensaje esperanzador: “Estamos haciendo un torneo bárbaro. A esta altura, con los puntos que tenemos nosotros (68), ya había un equipo ascendido. Pero nosotros seguimos en zona de ascenso directo y vamos a subir. Estamos a cuatro partidos de hacer historia”.